Ocho trucos para sobrevivir al ghosting

Las aplicaciones de ligoteo han cambiado el universo de las relaciones, ya nadie lo duda. Y sin duda una de las cosas que desconcierta más a sus usuarios es cuando esa persona con la que tan bien te entiendes, vía chat o en persona, con la que el sexo puede incluso que haya sido una maravilla de repente… ¡desaparece! Sin más ni más, y sin motivo aparente. Es el conocido como ghosting, término que ha venido, lamentablemente, para quedarse: hablabais todos los días, era súper atento (hablamos en masculino por ser una conducta muy típica de ellos pero ojo que las mujeres también la llevan a cabo) y sin más ni más, se quedó mudito y tú interrogándote sobre qué habría podido pasar.

Pasar no ha pasado nada, amiga: simplemente parece que una regla no escrita del dating online quiere que la gente desaparezca sin despedirse. Y peor que desaparecer es volver a aparecer cuando menos te lo esperas: unos meses después, incluso, un año después. Cuando ya casi se te había olvidado, ahí tienes otro Whatsapp suyo: “Hola, ¿qué tal?” Como si no hubiera pasado nada. así que hoy vamos a darte una serie de posibles respuestas a ese mensaje que de repente llegó, como si del Guadiana se tratase. Y también algunos consejillos para afrontar el ghosting con mejor humor, dentro de lo que cabe:

Black afro-american woman listen to the music in the city

– Si no has vuelto a saber de él en un tiempo prudente (todas tenemos nuestro sexto sentido y sabemos si aquello se trata o no de ghosting), nuestro consejo: bórrale de tus contactos. Así evitarás mirar el Whatsapp para ver si está o no en línea, que, seamos sinceras, no te aporta nada y además, te cabrea. Además, si borras el contacto así también evitarás la tentación de volver a escribirle.

– Si estabas muy enganchada porque te gustaba mucho tienes varias opciones: volver a ser usuaria activa de la app u ocupar tus horas y tu mente con otras cosas. Los amigos, el gym, los paseos ahora que llega el buen tiempo…

No le des más importancia de la que tiene: que en realidad, es muy poca ¿No quiere volver a saber de ti? Él se lo pierde.

¿Te vuelve a escribir un día de forma inesperada, al más puro estilo “el perro del hortelano”? Se nos ocurren multitud de respuestas. Ahí van unas cuantas:

– “Perdona, perdí mi móvil y muchos de mis contactos, ¿quién eres?”. Así, mostrando que te interesa tanto como la discografía de Ramoncín.

Responder con un emoticono: hay miles, busca a ver si hay alguno de una peineta. Seguro que lo capta.

Alguna frase o palabra lapidaria, tipo “muérete”. Seguro que capta el mensaje y no insiste. Cierto es que así muestras tu enojo, pero al menos no te dará la lata con más mensajes.

…… Sí, puntos suspensivos. Y que interprete si quiere. Las respuestas abiertas descolocan.

-Aunque, sinceramente, si quieres un consejo la mejor respuesta es una “no respuesta”. No hay nada mejor que fustigar a alguien con el látigo de la indifernecia. Cierto es que quizás no se dé por aludido e insista (entonces te remitimos al punto anterior de la frase lapidaria), pero lo mejor es no decir nada. A necios, oídos sordos.

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