Ocho "métodos" anticonceptivos que dan miedo

Estamos en Halloween, o celebrando el día de Todos los Santos, según latitudes y gustos. O sea, que se lleva el miedo: por eso hoy queremos hablar de métodos anticonceptivos que se utilizaban en otras épocas. Porque no siempre hemos tenido píldora anticonceptiva y condones que brillan en la oscuridad. No, antes las cosas no eran así de asépticas y desarrolladas, baste ver cualquier película ambientada en la Edad Media para percatarse de que era todo bastante más guarrete.

Con lo cual no es de extrañar que no solo por ser sociedades más atrasadas sino, sobre todo, por desconocimiento, se utilizasen métodos anticonceptivos que de anticonceptivos tenían poco. No solo eso sino que a buen seguro ponían en riesgo la vida de la persona que los utilizase. Métodos que, vistos con perspectiva, generaban bastante miedo. Te contamos algunos:

– En Grecia se introducían las mitades vacías de la granada en el cuerpo de la mujer creyendo que era una forma provisional de bloquear el semen pues pensaban que así no entraba en el útero. También se utilizaba aceite de oliva mezclado con aceite de cedro como espermicida, Aristóteles de hecho, escribió sobre este método, al que él añadía plomo. En esa época se descubrió que el aceite reducía la movilidad de los espermatozoides.

– En la antigua China el método más utilizado para evitar embarazos era la ingesta de una mezcla de aceite y mercurio, la mujer tenía que beberlo con el estómago vacío. No sabemos si sobrevivían o no porque el mercurio, como es sabido, es tóxico.

Honey and tea cup

– En el antiguo Egipto se cubría el cuello del útero con miel antes de realizar el acto. Aunque la miel no es un espermicida, su viscosidad actuaba como barrera evitando que los espermatozoides llegaran a fecundar el óvulo. Además de la miel también se añadían otras sustancias como carbonato de sodio natural o incluso, excrementos de cocodrilo (horror de los horrores). Otros elementos que también podían introducirse eran unas especies de tampones hechos con semillas molidas de acacia.

– En la antigua Roma se aconsejaba a las mujeres ponerse en cuclillas, estornudar y lavar la vagina después de haber tenido relaciones sexuales. Los romanos también utilizaban una planta llamada silfio como método anticonceptivo.

– En la Edad Media se recomendaba a las mujeres que saliesen a la calle después del coito y que orinasen donde una loba lo había hecho antes.

El Talmud hebreo describe este curioso método: poner en remojo una esponja de mar natural en vinagre e insertarla en la vagina para evitar el embarazo. De hecho, no hace tanto tiempo, en algunas zonas rurales de España se recomendaba a las mujeres lavarse con agua y vinagre tras el coito: también pensaban que así se evitaba el embarazo.

Y podríamos seguir escribiendo líneas y líneas sobre estos curiosos controles de natalidad. Afortunadamente, hemos evolucionado y ahora no tenemos que ir a orinar donde antes lo hizo una loba… tarea que sería harto difícil para las que vivimos en las ciudades…

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