Ocho cosas que le harán flipar... sin que llegue al orgasmo

Partamos de la base de que todo depende y que cada hombre es un mundo (sí, de verdad). Cada pene es diferente y no hay ninguna garantía de que estos juegos eróticos no acaben en eyaculación precoz. Y es que para algunos chicos llegar al clímax es como quien nota una suave brisa en el rostro y para otros supone alcanzar la luna y volver. Dos veces. Si quieres que tu pareja disfrute a tope sin terminar demasiado pronto, hay algunas cosas que puedes intentar…

1. Usa sólo la lengua durante la felación. Si él es extremadamente sensible, que lamas arriba y abajo su pene (o hacerlo solamente en la cabeza del mismo) puede verle loco de placer… pero necesitará más para alcanzar el orgasmo, así que entretente.

2. Juega con sus pezones. Algunos chicos lo odian, pero oye, puede que el tuyo no. Prueba, si no le gusta te lo hará saber. Pero si le mola, puedes ‘molestarle’ un poquito más sin preocuparte de que eyacule demasiado pronto. Eso no va a pasar.

3. Daros masajes íntimos. Desnudaos, coged un poco de aceite, preparaos mentalmente para lavar las sábanas después, y frotaos el uno contra el otro. Es sexy, es divertido, sienta bien… y probablemente no será suficiente para que eyacule.

Woman seducing man

4. Haz su ‘no tan favorita’ posición sexual durante más tiempo. Es muy posible que él tenga una (o dos) posturas con las que se le cueste correrse. Tal vez sea por el ángulo o porque no puede controlar el ritmo de penetración con la misma facilidad. Sea lo que sea, localízala y ponla en práctica durante unos minutos más de lo habitual. Él seguirá disfrutando y tú no tendrás que preocuparte de si termina antes de tiempo.

5. Acaríciale. Dibujar un mapa de sus caderas, su pelvis y su pene con un dedo (o con la lengua) le hará sentir muy bien, pero no llegará al clímax. Eso solo pasa en las películas ñoñas.

6. Juega con sus testículos. Sí, puedes pensar que esto les pone verracos, y tienes razón. Pero acariciar suavemente sus genitales y entretenerte con sus testículos no les volverá tan locos como para eyacular ipso facto. No, con la boca tampoco funciona. Comprobado.

7. Prueba a lamerle el ano. Estamos en el siglo 21, todo el mundo lo hace. Vale, puede que no todo el mundo, pero la estimulación anal para hombres heterosexuales ya no es el tabú que solía ser. Pasar la lengua por su ano le parecerá muy placentero. Eso sí, primero asegúrate de que está limpito y prepara un buen enjuague bucal para después. Sin miedo, no va a correrse por eso.

8. El cuello, el eterno olvidado. Besar y morder su cuello y orejas puede que te parezca cosa de adolescentes, pero siguen siendo zonas erógenas en el cuerpo masculino. Saca tu vena quinceañera y explora un poco. Te sorprenderá lo que algunas zonas del cuerpo son capaces de provocar si se estimulan adecuadamente.

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