No me gusta el sabor de su semen, ¿qué puedo hacer?

Abordemos un tema peliagudo: el sabor del semen de tu pareja. Sí, es cierto, a muchas personas no les genera ningún problema juguetear con este fluido, como puede no generárselo determinados juegos con otros. Pero a ti no te gusta, e igual de normal es lo uno como lo otro, ¿pensabas que eras rara? No, en absoluto: “Ingerir semen es una práctica sexual que se repite habitualmente en la pornografía y que, por tanto, ha calado en el imaginario social como algo deseable, excitante, placentero y delicioso. De hecho, gran parte de nuestras fantasías son producto del aprendizaje de modelos y, en este caso, las películas porno generan la expectativa de que esa experiencia va a ser de lo más placentera para todas las personas que se ven involucradas en el encuentro. No obstante, la realidad nos dice que para la mayoría de la gente, este no es un plato de buen gusto”, explica Esperanza Gil .

O sea, que si te agrada, pues estupendo para los dos, pero si no es el caso, ¿qué hacer? “El problema viene cuando una de las personas desea realizar esta práctica y la otra no, y aparece la exigencia de que nuestra pareja lo haga o la auto exigencia de hacerlo por la necesidad de complacer al otro, aunque haya que pasar por un momento desagradable o poco placentero”, explica. ¿Qué haces si te ves en esa tesitura: te obligas a ello aunque te desagrade? Rotundamente, no: “Para que un encuentro sexual sea beneficioso, saludable y satisfactorio para ambas partes, requiere de un cuidado mutuo, del respeto y de un placer compartido. Si uno de los miembros de la pareja no se siente bien o siente que no se está divirtiendo ¿qué sentido tiene ese encuentro sexual? ¿qué tiene de erótico?”, comenta la sexóloga.

Lo mejor, hablarlo
Si no deseas realizar esta práctica, lo mejor es que te sinceres con tu pareja y que juntos acordéis otros juegos que sí os resulten placenteros a ambas partes. “Existe una amplia variedad de juegos orales muy excitantes a los cuales se les puede añadir algún condimento para que nos dejen “un buen sabor de boca””, explica Gil. Por ejemplo:

– Podéis utilizar preservativos de sabores, que además de ser muy variados (fresa, chocolate, menta, plátano…) están muy logrados.

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Los lubricantes aromatizados realizados a base de agua están deliciosos y pueden enmascarar el sabor y el olor del semen.

– “Chupar un caramelo mentolado antes de realizar a tu pareja sexo oral puede aportar nuevas sensaciones tanto para quien recibe como para quien lo da”, detalla Gil. De hecho en El Sextante ya hemos hablado de los famosos Halls negros y de sus virtudes para el sexo oral.

– Otra opción es añadir alimentos como chocolate, nata o siropes variados para endulzar el momento.

Cuidado con la alimentación. Si se desea variar o suavizar el sabor del semen propiamente, ha de cuidarse la alimentación. “Para ello es aconsejable evitar el alcohol, el tabaco y la marihuana así como los alimentos ricos en azufre como el ajo, la cebolla o los picantes”.

– Se dice que los alimentos dulces como la fruta, o aquellos que contienen hidratos de carbono, suavizan el sabor y el olor del semen. “De hecho, una vez me dijo un paciente que si comes piña “sabe más riquiña”, finaliza Gil.

– Un consumo alto en verduras frescas de hoja verde (acelgas, espinacas..) se relaciona con un sabor de fluidos neutro.

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