¡Mójate! Diez cosas a tener en cuenta para tener sexo gay en el agua

En verano lo que más apetece es estar a remojo. No es de extrañar que, hagamos lo que hagamos, intentemos estar, si no mojados, al menos sí cerca del agua. Con el sexo la cosa no iba a ser menos. El mar, la piscina, la ducha, la bañera o cualquier lugar húmedo puede ser el mejor escenario para dar rienda suelta a vuestra pasión. Sexo y agua son una combinación de lo más excitante, pero cuidado, hay ciertas cosas que debéis tener en cuenta antes de meteros en faena.

Cuidado con los lugares públicos

La pasión es difícil de controlar en muchas ocasiones. Con la arena, las olas de fondo, la brisa marina y ese tío bueno al lado que acabas de conocer en la discoteca gay, ya están todos los ingredientes para que os entre el calentón. Pero cuidado. Aunque meterse al agua a dar rienda suelta a vuestra pasión puede pareceros algo de lo más excitante, debéis tener en cuenta que en muchos lugares está prohibido tener sexo en la playa y si os pillan podéis iros a casa con una multa bajo el brazo.

En el agua hay menos lubricación

Si vais a tener sexo anal en el agua, debéis tener en cuenta que, a pesar de la humedad propia del agua, contaréis con menos lubricación que cuando lo hacéis en lugares secos. La solución es usar lubricante de silicona, que no se disuelve en el agua. Si no lo tenéis a mano, otra alternativa es iniciar la penetración fuera para meteros cuando ya hayáis cogido el ritmo.

El cloro se puede cargar el condón

Los químicos como el cloro, utilizados en las piscinas, podrían causar daños en los preservativos. Del mismo modo, productos como las sales de baño también podrían estropear los condones y, por tanto, estos perderían eficacia a la hora de protegeros de enfermedades de transmisión sexual. Así que, si vais a tener sexo en la piscina o en la bañera, tened en cuenta estos factores. Cuidado también con la arena y la sal de la playa.

Gay couple are holding hand while walking along the beach

La arena se mete por todas partes

En vuestra sesión de sexo playero podéis acabar como auténticos filetes empanados o como croquetas de las que hace tu abuela. Es lo que tiene la arena: es acaparadora y caprichosa y se mete por todas partes. Y cuando decimos por todas partes es por todas partes. Así que si vuestro revolcón os lo pegáis en la orilla, tened en cuenta que vais a acabar con la sal metida en lo más profundo de vuestro ser. Dicen que sarna con gusto no pica…

Los chorros de la piscina están para algo

Sabemos que vosotros solos os valéis para poneros a cien el uno al otro, pero oye, para algo estáis en la piscina, ¿no? Aprovechad los chorros, si están en funcionamiento, para estimular las zonas más erógenas de vuestro cuerpo. Como si de un vibrador se tratase, la presión del agua sobre vuestras partes más íntimas, las burbujas y el hormigueo hará que vuestra excitación vaya a más. Vuestro nuevo juguete sexual favorito está en la piscina.

Cuidado con los resbalones en la ducha

Son muchos los que fantasean con tener sexo en la ducha. Otros tantos ya lo han practicado y repiten al ver que es una experiencia de lo más excitante. Si vuestra ducha es pequeña, tendréis que jugar un poco al tetris en versión humana. Un brazo agarrándose por aquí, una pierna apoyada allá y una pieza que encajar. Cuidado con los equilibrismos que hacéis. Con el agua cayendo y el gel desparramado por vuestros pies, más vale que tengáis una alfombrilla bien adherente. Ponedle pasión al asunto, sí, pero estad muy pendientes para no pegar un resbalón, ¡puede ser peligroso!

No os paséis con la espuma… ¡se mete en los ojos!

En el caso de que tengáis bañera en lugar de ducha, estáis de enhorabuena. Podéis preparar un baño relajante con espuma, pero que no se os vaya la mano. Al preparar vuestro propio spa personal, menos es más. Es decir, con la mayoría de aceites y sales de baño es suficiente con echar un poquito para que aquello se convierta en una auténtica fiesta de la espuma. Pensad que luego tenéis que meteros dentro y no queréis acabar con los ojos como tomates, que la cosa va de tocar pero también de ver…

Recuerda que el semen flota

Habéis invitado a unos amigos a vuestra piscina, pero os han avisado de que se retrasan. Para aprovechar ese ratito, con las altas temperaturas os ha entrado el calentón y habéis empezado enrollaros en la orilla. La cosa va subiendo de tono más y más y acabáis teniendo sexo en el agua.
¡Lo vuestro no es perder el tiempo, ya llegarán vuestros amigos! Pero un momento, pensad que los dos eyaculáis y que, si lo hacéis en el agua, puede que cuando los invitados se bañen en la piscina se encuentren con algo blanco flotando. Sí, el semen flota, tenedlo en cuenta.

No hace falta que tragues agua haciendo sexo oral

Lo más recomendable para hacer sexo oral acuático es llevarlo a cabo en una parte en la que el agua no os cubra mucho. No estáis en una prueba de apnea, no es necesario que os sumerjáis para hacer un 69. Aguantar demasiado la respiración mientras lo hacéis puede ser peligroso y, además, podéis acabar tragando agua.

Las ETS también se contagian dentro del agua

No, ni la sal del mar, ni el cloro de la piscina, ni la espuma de tu bañera pueden acabar con las enfermedades de transmisión sexual. No os relajéis en ese sentido. Mantener prácticas sexuales de riesgo dentro del agua es tan peligroso como hacerlo fuera. Tomad las precauciones necesarias y haced que vuestro sexo acuático, además de excitante, sea seguro.

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