Mitos sobre el VIH/sida y las personas seropositivas

Mucho se ha hablado del VIH/sida desde que en 1983 se acuñara el término de Virus de Inmunodeficiencia Humana, sin embargo, son muchas las dudas que hoy en día sigue generando esta enfermedad. Hoy se celebra el Día Mundial de la Lucha contra el VIH/sida y por ello, desde El Sextante, ponemos nuestro granito de arena para ayudar a erradicar esta lacra.

Hablemos de cifras. Según ONUSIDA:

– 36,7 millones de personas en el mundo vivían con VIH (final de 2015).

– Alrededor de 2,1 millones de personas se infectaron con el VIH (final de 2015).

– 1,1 millones murieron de enfermedades relacionadas con el sida (en 2015).

-18.2 millones de personas tuvieron acceso a la terapia antirretrovírica (junio de 2016).

Sin duda, se trata de una pandemia que hay que erradicar, y no sólo con antirretrovirales, también con educación. Así pues, veamos algunos mitos que giran en torno a esta enfermedad y los datos al respecto.

“VIH y sida son lo mismo”

Hay que distinguir entre VIH, que es el virus que causa la enfermedad, y el sida, que es un estado avanzado de la infección. Apoyo Positivo lo define muy bien: “Desde el primer momento en que una persona está infectada por el VIH, hay un proceso patológico. A largo plazo, el virus pretende acabar con la capacidad defensiva del organismo, no sólo del VIH sino de cualquier otra infección. Se denomina sida a la última etapa de la enfermedad, en la cual el sistema defensivo humano está tan deteriorado que aparecen las denominadas enfermedades oportunistas”.

Condoms and billfold,in jeans pocket.

“Es una enfermedad de gais, yonkis y prostitutas”

Esta creencia viene derivada del hecho de que los primeros casos de VIH se dieron en estos colectivos. Sin embargo, no debemos hablar de grupos de riesgo, sino de prácticas de riesgo. Pertenecer a otro grupo que no sea uno de estos no te protege contra el VIH, lo que te protege son las medidas de autoprotección y cuidado. Algunas prácticas de riesgo son: penetración anal y vaginal sin preservativo, sexo oral sin protección (especialmente si se entra en contacto con el semen o la sangre menstrual), intercambio de juguetes sexuales (hay que usarlos con preservativo y cambiarlo para cada persona que lo use), compartir jeringuillas o cualquier objeto cortante o punzante con restos de sangre de la persona infectada, transfusiones de sangre de una persona infectada o por transmisión vertical de madres a hijos durante el embarazo, parto o lactancia si no se ha seguido el tratamiento correspondiente.

“Si ya estoy infectado de VIH da igual si no tomo precauciones con otra persona infectada”

Existe la creencia de que, una vez infectado, ya no hace falta tomar medidas de protección si se realizan prácticas de riesgo con otra persona infectada (prácticas sexuales de riesgo, compartir jeringuillas, etc.). Sin embargo, esa es una creencia que puede suponer un grave peligro para las personas implicadas. Hay riesgo de reinfección con la misma cepa del virus, que puede hacer que este se haga más resistente a los antirretrovirales y no reaccione a la medicación, además de aumentar la carga viral, o infección con una cepa distinta del virus. Esto puede agravar el estado de salud de la persona, pudiendo alcanzar la etapa de sida con más rapidez.

Si has tenido alguna práctica de riesgo, o no pero quieres estar segura/-o, acércate a cualquiera de los puntos en los que se hace la prueba rápida de VIH. Si quieres saber si hay uno cercano a tu lugar de residencia (si vives en España), consulta la página de Cruz Roja.

Y recuerda: por ti, por mí, por todos, sexo seguro SIEMPRE.

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