Mi pareja no respeta mi espacio personal, ¿qué hago?

Lleváis saliendo unos meses o unos años y todo va bien, os queréis y así os lo demostráis. Pero chocáis en una cosa: tu pareja no te da espacio personal, no le gusta que te montes planes por tu cuenta, y cada vez que te tomas ese tiempo a solas para salir con amigos, se enfada y piensa que no la quieres. ¿Esto es normal en una pareja? ¿Cómo actuar para que te deje ese tiempo a solas para ti sin que se moleste?

En las primeras etapas de una relación vivís en una eterna luna de miel, siempre acaramelados mientras os conocéis conversando horas y horas… pero con el tiempo ese enamoramiento intenso y adictivo se termina y cada uno empieza a establecer su autonomía dentro de la relación, sin que suponga destruir esa conexión amorosa entre los dos. Es una evolución normal, en la que cada uno necesita su tiempo sin que esto signifique que se acabó el amor. Si alguien no es capaz de entender así la relación y no le permite a su pareja disfrutar de ese espacio personal, entonces existe un problema de confianza y de inseguridad.

En ocasiones, esta desconfianza está justificada por las circunstancias (ahí no entramos), pero cuando no existen motivos para pensar mal, la manera de que lleguéis a un entendimiento pasa por hablar, hablar y hablar del tema para que os entendáis mutuamente. De esta manera, puedes hacer ver a tu pareja que necesitas ese tiempo para ti, que esos momentos de independencia no resultan malos sino todo lo contrario, son beneficiosos para el buen funcionamiento de la relación.

Two young lovers quarreling because of disagreements

Para que comprenda tu punto de vista, explícale que no estás tratando de alejarte y que es importante que las parejas pasen tanto tiempo separados como juntos. Si uno mismo no está bien, difícilmente va a estar bien en pareja. Y al revés, cuanto mejor estés contigo mismo, más felices estaréis en pareja.
Aparte de una buena comunicación, otra manera de resolver el problema de inseguridad es, cómo no, atacarlo desde la raíz: saber de dónde provienen esas suspicacias. Tal vez una mala experiencia anterior. Ir al origen de esa actitud tan cerrada es básico para poder solucionar ese conflicto.

¿Quién cede de los dos? Pues ante el desacuerdo, tira por el win-win. Sí, recurre a esta estrategia de negociación en la que ambas partes ganan algo. Tal vez podéis poneros de acuerdo en hacer planes a la vez por separado una vez a la semana, por ejemplo, tú te vas con amigas y él con amigos. O cuando uno va al gimnasio el otro se va a jugar al baloncesto. Puede ser cualquier cosa.

Aunque tu pareja entienda que necesitas un respiro de vez en cuando, en la práctica puede no resultarle fácil que lo hagas. Para ayudarle a solucionar ese problema de inseguridad, de dependencia o de celos, siempre tiene la opción de recurrir a los profesionales, bien de forma individual o como terapia de pareja. Si ambos estáis de acuerdo en querer intentar salvar la relación de esta manera, seguro que al final merece la pena.

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