Mejora tus juegos: cinco sencillos pasos para llevar tu masturbación al siguiente nivel

Es saludable, placentero, natural y divertido. Sin embargo, todavía hay demasiadas mujeres que tratan la masturbación como un tabú y, de tocarse, no se salen del recorrido básico. Cierto, no existe un ‘manual de la perfecta onanista ‘y cada cuerpo es un universo de sensaciones, pero hay pequeños trucos que te pueden sacar del tumbada-boca-arriba-mirando-al-techo-frotando-tu-clitoris-con-la-yema-del-dedo. Basta ya. Toma nota, chequea su utilidad y comparte los cinco pasos que conducen a disfrutar de una masturbación placenteramente diferente (y orgásmica).

1. Cambia de postura (y de utensilios)

Algunas personas no se sienten cómodas masturbándose. Y no hablamos precisamente de tabúes ni complejos. Hablamos de incomodez por la postura que han tomado para el disfrute onanista. Generalmente tumbadas boca arriba, para algunas mujeres el tener que arquear la espalda y cuello ligeramente para alargar los brazos hacia su entrepierna, se traduce en malestar muscular. Si le sumamos la tensión de los músculos de las piernas que se produce al llegar al orgasmo, como no controles la postura vas a acabar con más contracturas que si llevases un mes durmiendo en el sofá.

No dejes que tus dedos te hagan un misionero y muévete. Si aprovechas y varías de posición justo cuando vayas a alcanzar el clímax, conseguirás que el definitivo sea mucho más intenso. Es más, ¿utilizas más la mano derecha porque eres diestra? Dale a la izquierda. ¿Siempre usas las manos? Prueba con una almohada. Lo importante es innovar y sentirte cómoda ya sea tumbada, recostada de lado, sentada, de pie, de cuclillas… Propuesta: ¿qué tal si pruebas varias posturas en una misma sesión?

2. Déjate ver

En raras ocasiones relacionamos un acto de masturbación con el estar acompañados. ¡Mec! ¡Error! Si te apetece probar nuevas sensaciones prueba el clásico ‘se mira pero no se toca’ mientras tu acompañante de juegos observa. Además de ser estimulante, quizás le estés dando muy buenas pistas para que sepa qué teclas tocar (sin desafinar) cuando actuéis a dúo.

Young woman touching herself on  bed

3. Espejito-espejito ¿Quién es la más orgásmica del reino?

Te encanta la idea de pasar un agradable rato contigo misma y disfrutar de una vez por todas de esa famosa sensación placentera de la que tanto has escuchado hablar: un orgasmo intenso, pero de verdad. El caso es que aunque mental y físicamente estás más que lista, no tienes ni idea de por dónde empezar. Querida, ha llegado el momento de explorar tu propio cuerpo y descubrir qué estás -y cómo- acariciando. Busca un buen espejo y observa tu zona genital mientras la masturbas. Puede que de pronto descubras que eres más vaginal que clitoridiana o que lo que más te excita es deslizar la yema de tus dedos por los labios vaginales. Es más, puedes disfrutar de la bella y estimulante imagen de tus pezones al ponerse erectos e incluso observar cómo a medida que te pones a tono aumenta tu lubricación y se dilata el cuello del útero. Veo-veo. ¿Qué ves?

4. Al agua patas

Una bañera llena de agua calentita puede ser la localización ideal para tu gran escena. Sí, esa en la que sientes un orgasmo placentero y relajante. Los cambios de temperatura y de presión son ideales para que el cuerpo experimente sensaciones estimulantes si, por ejemplo, cubres tu cuerpo solamente de cintura para abajo y aprovechas para acariciar tus pechos humedecidos en el exterior. Agua fría versus agua caliente, igual a un sinfín de placenteros escalofríos. Y, amiga, ni lo dudes: aprovecha el chorro del agua para estimular tu clítoris. El mejor aliado para una masturbación colosal.

5. Lubrícate

Lo de tener a mano un buen vibrador casi que se encuentra dentro del A-B-C de la masturbación. Pero, ¿y un buen lubricante efecto frío o calor? Si te pensabas que estos solo eran útiles para facilitar la penetración durante el coito, estabas realmente equivocada. De hecho, no es necesario que utilices lubricantes específicos: si mientras acaricias tu vagina recolectas con la yema del dedo parte de tu lubricación natural y acaricias tus labios. Notarás como la zona se dilata y estimula a lo grande.

Pequeños trucos para innovar en tu soledad onanista que no solo te dejarán boquiabierta, sino exhausta de placer.

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