Mejora tu salud con el sexo taoísta

Cuando pensamos en sexo taoísta, no lo vamos a negar, pensamos en posturas sexuales. Tiene su parte de lógica, si ojeamos el libro El tao del sexo, de Mandala Ediciones, veremos nuevas formas para que nuestros genitales se encuentren. Lo que quizás no sepamos es que estas posturas no tienen como único objetivo alcanzar más placer, sino también mejorar nuestra salud. Por ejemplo, en ‘los peces frotan sus escamas’, el hombre se tumba boca arriba para que la mujer se acuclille de cara a él y la penetración sea de poca profundidad, mientras la mujer gira sobre él.

Según las enseñanzas, “esta postura cura las enfermedades relacionadas con la excesiva acumulación de mucosidades”. Dando un paso más allá, en ‘el tigre al acecho’, la mujer se coloca a cuatro patas con la cabeza hacia abajo y los glúteos hacia arriba, para que el hombre la penetre profundamente y así “la mujer no estará enferma nunca y el hombre estará más fuerte que nunca”. Otro ejemplo similar es ‘la tortuga remonta’, donde la mujer se tumba boca arriba y dobla las piernas con las rodillas hacia el pecho, para que el hombre la penetre a media profundidad y luego hasta el fondo, para que ambos se pongan en forma y cojan más fuerzas.

Mejor sexo es mejor salud

Pero, ¿realmente el sexo taoísta influye en nuestra salud? Jorge Pérez-Calvo, médico formado en el Hospital Vall d’Hebrón de Barcelona, actualmente centrado en la investigación de la medicina integrativa, explica que “el taoísmo no es una religión, es un sistema de vida basado en el cultivo de la energía interior, para el progreso y el aumento de la salud y la conciencia”. Según el experto la idea de base es fortalecer el cuerpo para aumentar la energía.

ying

Quizás saber ‘unir’ nuestras energías sea la clave.  Todos hemos oído hablar alguna vez del yin y el yang. El yin representa lo femenino, la tierra, la absorción, mientras que el yang simboliza lo masculino, el cielo,  la penetración. ¿Y esto cómo se aplica a nuestra salud sexual?

Volviendo al libro El tao del sexo, los maestros chinos sabían que algunas enfermedades provenían de tener malas relaciones sexuales. Por eso eran muy listos y transmitían que el sexo era parte de ese orden natural entre el yin y el yang, sin asociarlo nunca a la culpa. Esa falta de represión era la que permitía que su vida sexual fuera sana y alejada de nuestras habituales dificultades sexuales.

Orgasmar sin eyacular

Otra de las ideas claves del sexo taoísta es la de separar el orgasmo de la eyaculación masculina. De hecho, estos maestros creían que, para conservar la energía, los hombres debían eyacular lo menos posible.  Para ello, primero practicaban técnicas de control de la eyaculación, como retirar el pene antes de la eyaculación,  o presionarlo para evitar la misma, si la estimulación era manual. Una vez controlado el momento de la eyaculación, el siguiente paso es evitarla pero dejando que fluya el orgasmo, a través de ciertos ejercicios de respiración, a combinar con los famosos ejercicios Kegel.

Entonces, ¿dónde va el semen? Según el libro El hombre multiorgásmico, la explicación, con matices, es que  “el semen es reabsorbido por el cuerpo tal y como ocurre en el hombre que se ha sometido a una vasectomía”. Eso sí, aconsejan “practicar el ejercicio de masaje de testículos, para ayudar al cuerpo a reabsorber el esperma y aliviar las sensaciones de congestión”, no se nos fastidie todo con un dolor de testículos.

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