Masturbación compulsiva: un desorden que puede afectar gravemente a tu salud

Hoy en día masturbarse se asocia al placer sexual y al conocimiento de nuestro propio cuerpo, pues no se necesita a nadie más para disfrutar. Sin embargo, si se practica de forma descontrolada puede ser más peligroso de lo que crees.

La masturbación, además de placer, proporciona muchas cosas positivas a nuestro cuerpo, como favorecer el sistema inmunológico o aliviar el dolor menstrual. Pero, como todo, es bueno practicarlo de forma controlada ya que de lo contrario el efecto puede ser muy diferente.

Cuando no podemos reprimir las ganas de masturbarnos en cualquier lugar y momento, puede que suframos el desorden de masturbación compulsiva. Las personas que padecen esta enfermedad convierten esta acción en el centro de su día a día, sin tener ningún tipo de control sobre ello.

Este desorden no aparece porque sí, existen diversos motivos que podrían explicar su manifestación. Por ejemplo, quienes hayan sufrido una experiencia traumática en el terreno sexual o tengan algún tipo de enfermedad mental como la esquizofrenia o la depresión son más propensos a padecerla. Este trastorno refleja una gran inseguridad en el plano sexual.

¿Qué es lo que puede pasarte? La masturbación compulsiva afecta a distintos planos, desde el físico hasta el emocional. En lo que a nuestro cuerpo se refiere, los adictos a la masturbación están siempre cansados y sin fuerzas para realizar las tareas cotidianas pues toda la energía de la que disponen la emplean en masturbarse. También puede producir sangrado, eyaculación precoz o la caída del cabello.

Desde el punto de vista emocional, esta enfermedad no les permite tener una relación de pareja, pues su adicción hace que nunca se sientan del todo satisfechos y pueden terminar aislándose socialmente. Además produce pérdida de memoria y falta de atención debido al constante cansancio que sienten.

En el caso de que esa persona se de cuenta del problema que presenta y quiera solucionarlo, sí hay remedio para ello. Al tratarse de una adicción, lo primero es obtener una valoración psiquiátrica de ese paciente en concreto y, sobre todo, saber qué es lo que le ha llevado a presentar ese comportamiento.


Click aquí para cancelar la respuesta.