Manual para grabar tus vídeos íntimos

Grabar un vídeo de vuestras relaciones sexuales puede resultar excitante para los dos, es simplemente una fantasía más. Pero cuidado porque es un arma de doble filo. No pocos famosos han sufrido lo que se conoce como porno venganza, es decir, que publiquen un vídeo íntimo sin el consentimiento del protagonista por despecho.

Uno de los más sonados fue el de Kim Kardashian o aquí, en España, seguro que recordaréis el de Olvido Hormigos. Así que antes de lanzarte a esta experiencia con tu chico/a, tenlo en cuenta. Nosotros te damos algunas pautas para que no te arrepientas de tus grabaciones y salga todo perfecto.

Sopesar los pros y los contras. Aunque, por supuesto, los dos debéis estar de acuerdo en grabaros, antes de entrar en faena, analizad todas las posibles consecuencias que podría tener este acto. ¿Y si luego uno de los dos no se ve bien? ¿Nos arrepentiremos? ¿Qué filmamos exactamente? Intentad hablar sobre ello y establecer algunas reglas.

Algunas precauciones: ¿Se verán las caras? ¿Quién va a guardarlo? ¿Lo borramos después de verlo? ¿Tienes la seguridad completa de que no lo va a compartir con nadie, incluso aunque acabéis la relación mal? Si tu pareja realmente te respeta, no tendrá problema en cumplir con tus deseos y asegurarse de que te sientas cómodo.

Preparar el “plató” (y los actores). Para que la acción se vea, aseguraos de que la iluminación es la adecuada. Para ello, nada mejor que hacer pruebas antes, desde todos los ángulos. El sonido que captan hoy los smartphones y videocámaras de bolsillo es más que suficiente, si el dispositivo no está muy lejos, claro. Toca ponerse la ropa interior más sexi y ponerse guapos para veros muy excitantes. Piensa cuál es tu lado o vista más hot.

Happy couple in bedroom

El rodaje. Llegó el momento, está todo preparado. Es la hora de olvidaros de la cámara y darlo todo. De meteros en el papel y disfrutar. Esto es muy fácil decirlo pero no tanto hacerlo porque saber que te están grabando intimida. Y te sobrevienen las dudas: “¿Saldré bien?”, “Fijo que estoy haciendo el ridículo”, “Imposible disimular mi oronda tripa”… Fuera pensamientos negativos y ansiedad. Si buscas la naturalidad aciertas seguro.  ¿Y si empezáis con un striptease para ir calentando motores? ¡A divertirse!

Después de grabarlo estáis ansiosos por verlo. Le dais al play y, antes de poneros a mil viendo como practicáis sexo, fijo que os echáis unas risas. ¿Y luego qué?

Almacénalo en un lugar seguro. Parece obvio, pero los smartphones, a veces, los carga el diablo. Nombra la carpeta o el archivo con algo que no revele qué es. Vamos, que no pongas “vídeos hot caseros”. Protégelos con contraseñas. No lo subáis a la nube.

Haced un pacto. Como no se sabe qué puede suceder en el futuro, acordad que en caso de ruptura, la grabación se eliminará. Así evitaréis la tentación de la porno venganza o los chantajes sexuales. Otra posibilidad: verlo unas cuantas veces y, destruirlo en ese momento. O también pasado un tiempo, por ejemplo, unas semanas, y luego borradlo juntos.

Encripta los vídeos. Si tienes un iPhone esto es muy sencillo con una app llamada Rumuki. Ambos debéis descargárosla, sincronizar las cuentas creadas y poner una contraseña (cada uno la suya). Los vídeos se guardan en el teléfono cifrados y cada vez que uno quiere verlo, el otro tiene que darle permiso. Es decir, que si no se introducen las dos contraseñas, no se va a visualizar. Nadie te puede asegurar que tu pareja no se lo está mostrando a alguien, pero al menos sabrás que si tu teléfono cae en manos ajenas, estarán a salvo.

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