Los puntos del placer: esta es la constelación para que tu chica llegue al éxtasis

Mientras que la sexualidad masculina es más simple que el mecanismo de un botijo la femenina es laberíntica, compleja y profunda. La existencia de puntos del placer capaces de conducir al éxtasis máximo es el Santo Grial, el secreto mejor guardado de la naturaleza humana. Por eso, junto al conocidísimo –y discutido- punto G, aparece alguno más, una especie de coordenadas que podrían conducir al éxtasis de los éxtasis. Pero, ojo, que esto no sirva de mapa ni de GPS, son solo evidencias descubiertas por algunos sexólogos y que seguramente varíen de mujer a mujer. Pero, por si acaso alguien quiere ir de expedición, aquí están. Son el A, el K y el U. La “ruta AKU”, podríamos llamarla.

Punto A. También llamado AFE (Anterior fornix erogenous). Marie Stopes, paloebotánica británica y defensora de los derechos de las mujeres, ya lo describió en el lejanísimo 1924 en su libro Contraception. Para localizarlo, mucha atención: se supone que el punto en cuestión está localizado en el punto más profundo en la pared anterior de la vagina, donde comienza a curvarse hacia arriba (la entrada al fórnix anterior, de ahí viene su nombre en latín) y sobre el cuello uterino. No obstante, hay autores que sostienen que estaría situado en la pared posterior de la vagina, en un lugar completamente opuesto al punto G. Se supone que la estimulación daría un orgasmo completamente distinto al clitoridiano y más cercano al que se produce por estimulación del punto G. O eso dicen.

Romantic couple lying together on bed

Punto K. Una de sus grandes valedoras es la sexóloga Bárbara Keesling, autora de Cómo volver loca a una mujer en la cama. Lo llaman “el pasaje misterioso”, lo que ya indica que llegar a él no resulta nada sencillo. Su ubicación habría que buscarla en el final de la vagina, llegando casi al cuello del útero. Es decir, que si intentamos buscarlo vía vaginal necesitaríamos un pene –o un dildo- de cierta longitud y que la penetración sea lo suficientemente profunda. También hay quien sostiene que se puede estimular desde fuera, presionando en la zona del ano, donde las dos nalgas se separan. En cualquier caso, parece difícil llegar a él, aunque los que lo han conseguido aseguran que hay premio en forma de un orgasmo intenso. Suerte con la búsqueda en cualquier caso.

Punto U. Vamos con la bola extra: lo que hace diferente a este punto de los otros es que es capaz de proporcionar un orgasmo salvaje por sí mismo, sino que necesita que haya penetración y, al menos, una estimulación del punto A o G, además de la suya propia. Sí, requiere haber aprobado primero de contorsionismo. Recibe el nombre de punto U porque se ubica en la uretra, entre el clítoris y el comienzo de la vagina. Para dar con él, hay que separar los labios mayores y aplicar una presión firme. Estimularlo con un pene durante la penetración es prácticamente imposible por las leyes de la geometría, así que lo mejor es intentar probar a hacerlo manualmente o con algún vibrador que permita aplicarse sobre la zona concienzudamente. Como pasa con los dos anteriores, cada cuerpo es un mundo, así que puede ser que la cosa funcione o puede qué no: los designios de la sexualidad humana son de lo más inescrutable…

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