Los errores más comunes que hombres y mujeres cometen al masturbar a su pareja

Tendemos a otorgar un gran valor al sexo oral y, durante la penetración, nos preocupamos por innovar y elegir las posturas más placenteras para nuestra pareja y para nosotros mismos, pero… ¿Dedicamos la atención suficiente al trabajo manual? Un porcentaje alto de las mujeres asegura sentir molestas cuando su pareja le masturba, y muchos hombres afirman estar lejos de sentir el placer que obtienen tocándose ellos mismos. Chicos y chicas, algo estamos haciendo mal…

Chica, esto es lo que estás haciendo mal:

1. Haces parones
Busca una postura en la que estés cómoda y que puedas mantener sin que se te quedo dormido el brazo: uno de los errores más comunes es parar o cambiar de posición cuando el hombre está cerca de alcanzar el clímax. Para él, esa detención o una disminución brusca de la velocidad supondrá casi empezar de cero. Procura que el ritmo vaya siempre de menos a más. Si quieres estar segura de que es el adecuado y tienes confianza, deja que él lo marque con su mano sobre la tuya.

2. Te olvidas la cabeza… del pene
No te olvides de incluir al glande en la masturbación. Cuenta con un gran número de terminaciones nerviosas y su estimulación resulta muy placentera cuando se realiza con cariño. Utiliza la yema de tus dedos para dar pequeños toquecitos o dibuja suavemente un círculo en la base de la cabeza del pene para acentuar su disfrute. Evita golpes bruscos para no causar molestias a tu chico y, si quieres asegurarte de que no le haces daño, utiliza geles o ayúdate de vuestra propia lubricación.

Erection problem

3. Estrangulas su pene
Rodea su pene con la mano de manera firme, pero controla la presión: que sea lo suficientemente fuerte para marcar el movimiento y mantener el ritmo, pero sin que parezca que quieres asfixiarlo.

4. Te olvidas de los testículos
Tanto para lo bueno como para lo mano, se trata de una zona muy sensible a la presión, por lo que es conveniente que tantees a tu pareja. Utiliza la mano que tienes libre para acariciar y levantar suavemente los testículos, o recorre suavemente el escroto con las yemas de tus dedos. Una correcta estimulación de la zona del perineo también incrementará la intensidad de su orgasmo.

Chico, esto es lo que estás haciendo mal:

1. No dedicas tiempo a la lubricación
Antes de lanzarte a tocar, asegúrate de que el cuerpo de tu chica esté preparado. No olvides las caricias, los juegos y los roces previos, que facilitarán la humedad natural. Si no fuera suficiente, recurre a los geles lubricantes, pero no como forma de acelerar el acto. Sé paciente y dedícale el tiempo necesario.

2. Tratas el clítoris como un timbre
Por más que aprietes, el timbre no va a sonar, así que controla tus energías. Si no quieres que la masturbación resulte incómoda o incluso dolorosa para tu chica, evita presionarlo directamente y mide la fuerza con la que lo haces. Acaricia, desplázate con suavidad y recorre con las yemas toda la zona de alrededor del clítoris, sin centrarte exclusivamente en él. La lubricación, natural o añadida, no sólo facilita la penetración, sino que también evita que puedas causarle molestias en este paseo de tus dedos. No dudes en utilizar también el resto de la palma de tu mano.

3. Utilizas tus dedos como el palo de un mortero
La introducción de uno o dos dedos le resultará agradable siempre que no pretendas limar con ellos las paredes de su vagina. No se trata de una competición para ver lo profundo que puede llegar si empujas con fuerza, ni de demostrar cuántas veces que puedes meterlo y sacarlo por minuto. Sé delicado y espera a que la lubricación te permita orientarlo en la dirección natural del orificio, que como sabrás no es una línea recta.

4. Tus uñas parecen garfios
Seguro que la chica valorará que lleves las uñas cortaditas y cuidadas. Lo de los arañazos parecerá muy erótico y estimulante en las películas X, pero no son nada agradables en el interior de la vagina. Procura además que las manos que van a recorrer sus zonas íntimas estén bien limpias.

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