Llega el interruptor del esperma, la nueva alternativa al preservativo o la píldora

El sexo sin preservativo mola más, para qué negarlo. No te parece un chico promiscuo y, con el calentón, te dejas llevar y sentir a flor de piel su miembro…
Los datos avalan esta irresponsable preferencia: cuatro de cada diez españoles prescinden del preservativo en sus relaciones sexuales con desconocidos, según una encuesta sobre el comportamiento sexual de los españoles de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU).

Esto sucede a pesar de que las relaciones sexuales sin condón, aparte de poder terminar en embarazo, conllevan riesgos por la posible transmisión de enfermedades como VIH, el virus de la hepatitis B (VHB) y todas las conocidas como ETS  (clamidia, gonorrea, herpes genital…).

En ese momento hot no piensas las consecuencias y puede suceder: cada día más de un millón de personas contraen una infección de transmisión sexual, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Apaga y enciende tu fertilidad
Cuando tienes pareja estable, la cosa cambia y lo normal es optar por otros métodos anticonceptivos, habitualmente femeninos, como la píldora o el DIU. Aunque actualmente se está investigando en alternativas para los hombres más allá de los preservativos y de la vasectomía. Entre ellas, un curioso interruptor del esperma que “enciende” o “apaga” la fertilidad.

El invento, ideado por un alemán autodidacta (información importante) llamado Clemens Bimek, consiste en una válvula que se implanta en el escroto y desvía el flujo de espermatozoides de nuevo hacia los testículos cuando se activa. El propio creador del ingenio se ha autocolocado el interruptor, que se activa pulsando como si fuera una “tecla” situada debajo de la piel. Entre sus ventajas, evitar la ingesta o la inyección de hormonas y ser reversible y apto para veganos.

Woman hand holding some like a blank object

 

Una intervención ambulatoria
Para la implantación, en una cirugía ambulatoria y con anestesia local, el urólogo efectúa una pequeña incisión los testículos para insertar unos tubos en los conductos deferentes que luego se conectan con la válvula. Para colocar los electrodos del equipo quirúrgico, antes afeitan toda la zona genital e incluso la parte superior de los muslos. La operación dura una media hora.

El riesgo de la intervención es similar al de una vasectomía. Después de una semana aproximadamente, ya se puede practicar sexo, pero con algún anticonceptivo, ya que “hay que esperar de 3 a 6 meses para ser estériles”, según aclaran en la web. “Pensamos que la mayoría de las veces la válvula estará cerrada y que solo la abrirán para concebir un niño, pero no hay límite de clics, se puede llevar toda la vida”.

Faltan los ensayos clínicos
De momento, el ingenio, conocido como Bimek SLV, todavía no está aprobado para su uso, los primeros ensayos clínicos comenzarán a final de año. Parece un método un tanto arriesgado y es lógico dudar sobre si llegará a generalizarse algún día.

Además, ¿qué pasa si accidentalmente se mueve mientras fornicas? ¿Y si no te acuerdas cuándo lo llevas en modo off o en modo on? Propongo que la siguiente generación permita activarlo y desactivarlo desde el smartphone. Si le “echas huevos” (nunca mejor dicho), y quieres ser uno de los primeros en probarlo, a través de la web buscan voluntarios.

Una idea funcional
“Hace falta una mayor investigación y una mayor puesta en práctica, pero desde la teoría me parece una idea funcional y bastante exitosa para mantener relaciones heterosexuales que aseguren la no existencia de embarazos no planificados. Existe una inquietud social en relación con poder disfrutar de la erótica sin miedos a embarazos no planificados, y esta herramienta, bien estudiada y comprobada su funcionalidad, puede ser muy positiva”, señala Borja Rodríguez, sexólogo.

Estaría fenomenal que prosperara y llegara a ser un método anticonceptivo masculino alternativo a la vasectomía. ¿Estaremos asistiendo al fin de la píldora?

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