Lencería sin fecha de caducidad

Lo clásico ha vuelto a invadir las calles bajo una nueva dimensión. Todo ello en gran parte gracias a series como Galerías Velvet, que ha provocado que las mujeres se adapten con total naturalidad a esta nueva moda. ¿Su elemento textil por excelencia? La lencería, una prenda que ha acompañado a las féminas durante años, consiguiendo que su encanto se eleve a otro nivel.

La tendencia vintage ha vuelto a nacer, eso está claro, y la ropa interior del momento ha regresado junto a ella. El viaje comienza en los años 60 cuando las mujeres se liberaron de ciertos tabúes, dando lugar a la llegada de complementos que darían mucho que hablar. Enaguas o ligueros se convertían en los nuevos atuendos que comulgaban, aún más si cabe, la belleza femenina.

Hoy, desde las tiendas de ropa más conocidas, hasta series de televisión como Galerías Velvet recrean perfectamente la estética de la época. Además, en esta última, la lencería fina es uno de los outfit principales de las protagonistas de la ficción.

Un breve repaso por la serie, nos sirve para descubrir que los corpiños de encaje, acolchados y con forma puntiaguda eran todo un hit en ese tiempo. Está claro que el color predominante solía ser el blanco o el negro. En una de las escenas, Clara no tiene reparo en lucir así de sexy con un corpiño blanco impoluto.

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Es durante otro sketch cuando Patricia usa su arma de doble filo y consigue desatar la pasión de Enrique con un body ajustado de escote pronunciado en color beige.

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Mientras tanto, los picardías o camisones no se quedan atrás. Aquí vemos a Bárbara en plena acción con un bonito camisón negro.

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Cristina tampoco perdió el tiempo antes de su boda, y se decantó por un conjunto de lencería en dos partes con liguero incluido. Poco a poco, se deja entrever esa fase de transición de lo recatado a lo sensual.

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Otra serie de cambios aterrizaron en la moda femenina durante esta etapa. Las bombachas, más conocidas como panties se convirtieron en otra de las prendas favoritas de la mujer. Con el nacimiento del nylon, que causó furor en los lugares de costura, este enser proliferó en decenas de colores y modelos. Pasaron de tener una función meramente útil a ser un claro símbolo de erotismo.

Las medías y corsés se hicieron populares gracias a las sex simbol del momento, como Marilyn Monroe, que lucía la ropa interior de tal forma que parecía su segunda piel.

En los 70 nació una nueva pieza provocativa, el tanga, que revolucionó a todo el mundo. Y es que, a pesar de la constante actualización de la lencería y que la gama de prendas, diseños, materiales y colores hoy sea interminable, lo sexy nunca tendrá fecha de caducidad.

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