Las mejores posturas para (no) dormir en una cama pequeña

No hay nada como volver a tu habitación de la infancia para poner en práctica vuestras habilidades entre las sábanas. Si en la casa de la playa los colchones están separados y os veis durmiendo en camas de 90, no os echéis las manos a la cabeza. Cualquier dificultad puede ser un reto en materia amorosa. ¡A jugar!

No vale juntar las camas. El sexo en una cama individual suena difícil e incómodo, pero no necesariamente. No se trata de conseguir mantenerse ambos a flote como Jack y Rose sobre la puerta del Titanic, aunque algo de esto tiene, porque al igual que en ellos hubieran sobrevivido a nada que se reubicaran un poco, vosotros también podéis funcionar en una cama pequeña si os lo proponéis. La clave está en situarse de tal manera que cada uno tenga espacio para maniobrar sin hacer demasiado ruido, porque si estáis durmiendo en la cama de tu infancia o en la casa de la playa, lo más probable es que también estéis rodeados de familiares. Y ya sabemos cómo se las gastaban esos viejos somieres…

Primer paso: pon a prueba los muelles. Si ‘chillan’ mucho quizás sea mejor las posturas que os hagan botar demasiado, como la vaquera. Segundo paso: olvídate de las posiciones que te saquen fuera de la cama. No sólo te complicarán la vida si tu primo pequeño viene a buscarte sino que también suelen implicar más ruido. Y tercero: evita los juguetes a menos que sean muy silenciosos. Tu madre tendrá la oreja pegada a la pared toda la noche como cuando eras un adolescente. En resumen, el sexo en camas individuales puede ser genial si eliges posturas de bajo rebote que permitan transiciones fáciles y fluidas. Como estas.

PERRITO DISCRETO
Para un sexo poco llamativo pero satisfactorio en una cama tan pequeña, lo mejor es tumbarse boca abajo y dejar que tu pareja acceda por la espalda. De esta manera no habrá rebotes ruidosos y el contacto total de vuestros cuerpos aumentará la excitación. Si de normal esta posición os mola pero tenéis miedo a dar la nota con los muelles, esta modificación es la clave. Además, tendrás las manos libres para estimularte el clítoris.

EL 69 DE LADO
Puede que el 69 no sea la postura más natural ni el mejor momento para ponerla en práctica, pero piénsalo bien. El movimiento durante el sexo oral mutuo es mínimo, sin sacudidas que hagan temblar el piso ni cabeceros chirriantes, y promete ser especialmente inofensivo si ambos estáis tumbados de lado.

Young couple intimate relationship on bed passion

LA CUCHARA
Es la posición estrella para vagos y discretos. Puesto que no supone ningún esfuerzo, el sexo a lo cuchara es perfecto para espacios reducidos en casas abarrotadas: un empuje relativamente suave probablemente no generará demasiado ruido, así que los miembros más entrometidos de la familia tendrán que buscarse otro entretenimiento.

AGAPORNIS
Al parecer a estos lindos pajaritos les gusta tener sus cabecitas unidas en modo selfie. Y así es como tenéis que acabar vosotros en esta postura. Si la cama tiene un cabecero robusto y un somier discreto, las posturas que tengan lugar en la parte superior serán las mejores, sobre todo si tu compañero ayuda a sujetar la cama sentándose de espaldas contra el cabecero mientras tú te colocas a horcajadas sobre él. Tendrás todo el control y mucho menos rebote.

MISIONERO 3.0
El misionero no es tan aburrido como parece. Hay un millón de cosas que puedes hacer para darle un poquito más de vida: poner las piernas sobre los hombros de tu pareja, una pierna, la otra… Y además aquí lo buscamos es una postura práctica y efectiva para llegar al clímax en una cama pequeña sin montar jaleo. Una mejora en la tradicional postura del misionero requiere un empuje controlado y suave, y estáis en el lugar indicado. Simplemente colócate una almohada en la parte inferior de la espalda y haz que tu compañero se ponga sobre ti de tal manera que vuestras las estén alineadas y vuestros cuerpos bien juntitos. Puede que la penetración no sea tan profunda así, pero el balanceo arriba y abajo permitirá una sobre estimulación del clítoris. Mantén tus piernas lo más juntas que puedas, ya sea cerrándolas o envolviéndolas alrededor de él para sentir un placer más absoluto. Y recuerda, el caballo lento y constante gana la carrera.

Click aquí para cancelar la respuesta.