Las mejores posturas de sexo gay para penetrar según tu tipo de pene

Cada pene es un mundo. Son muchos los factores que lo hacen diferente en cada persona: el tamaño, el grosor del tronco, si está curvado o no, las dimensiones del glande o incluso su forma. Teniendo en cuenta todas estas variantes, está claro que el pene puede ser muy diferente en cada persona. No hace falta decir que todos permiten disfrutar del sexo, pero lo cierto es que para cada tipo de miembro, hay posturas especialmente indicadas que hacen que la relación sea más fácil y placentera en una relación sexual gay.

Aunque hay algunos como el pene plátano que se adaptan a todo tipo de posturas fácilmente, la realidad es que no todos los miembros son tan todoterrenos a la hora de penetrar. También existe la posibilidad de que al pasivo no le resulte agradable la penetración de cualquier pene en cualquier postura debido a la forma del miembro del activo. Por eso, esta guía con las posturas sexuales más adecuadas según el tipo de pene os va a resultar muy útil para disfrutar al máximo de la penetración.

La cucharita, para el pene curvo hacia un lado

Es la postura ideal para el pene curvo. Si la curva del pene va hacia la derecha o hacia la izquierda, la postura de la cucharita será la más indicada para estimular el ano del chico que desempeñe el rol de pasivo.

Con esta posición se consigue tener un contacto más intenso. El pasivo se tumba de lado con las piernas un poco abiertas, mientras que el chico activo le penetra también tumbado de lado desde detrás. Esto, además, le permite masturbar a su pareja al mismo tiempo.

El misionero, para el pene curvo hacia arriba

Para los chicos que tienen pene curvo con curvatura hacia arriba, esta postura puede ser la mejor. Al apuntar el pene hacia arriba, resultar más fácil para el activo alcanzar el punto G del otro chico. La penetración a través de esta postura es muy profunda, y permite que el pasivo pueda usar el movimiento de sus piernas para controlar el ritmo.

Otra de las grandes ventajas de esta posición es que el activo puede masturbar al otro chico al mismo tiempo. El pasivo puede poner las piernas sobre los hombros del activo para tener ambos un mejor control de la penetración.

Two wet guys and rain.

El perrito, para el pene cono y para el falo con curvatura hacia abajo

La clásica postura popularmente conocida como “a cuatro patas” es la más indicada para los penes con curvatura hacia abajo y también para los tipo cono. Estos últimos tienen el glande y la parte de arriba del tronco más estrechos, ensanchándose este conforme se va bajando hacia la base, dando así nombre a su forma. Las penetraciones pueden realizarse de forma más paulatina gracias a que la parte de arriba es más estrecha, permitiendo así introducir el pene de forma más suave pero también profunda. Por este motivo, la postura del perrito es la más apropiada para disfrutar más del sexo tanto por parte del activo como del pasivo.

La base ancha del pene tipo cono estimulará además la entrada del ano, permitiendo disfrutar aún más. El perrito es una de las posturas más clásicas y apropiada para sexo anal. El pasivo se coloca de rodillas y con las manos en el suelo mientras el activo le penetra desde atrás.

La silla, para el miembro seta

Con la postura de la silla, el pasivo tiene un gran control de la intensidad de la penetración y de su ritmo, de ahí que sea la más apropiada para relaciones en las que el activo tiene el pene tipo seta. Al ser el glande bastante más ancho que el resto del pene, el sexo anal puede resultar algo molesto y doloroso si no se escoge la forma adecuada de hacerlo.

La postura de la cuchara también es una buena opción al facilitar la semipenetración y poder hacer que el pene entre sin que el gran tamaño del glande resulte molesto. En general, las posturas en las que el pasivo lleva el control y aquellas en las que la penetración es menos profunda son las más adecuadas para el pene seta.

La carretilla, para el pene lápiz

Este tipo de pene es más fino en la punta que en el tronco, que es fino y uniforme. Su glande en forma de pico se introduce de forma más fácil en el ano, por lo que que es muy útil para el sexo anal. Por ello, la mejor postura para este pene es la de la carretilla, que va un paso más allá respecto a la del perrito.

Esta postura tiene cierta dificultad, por lo que un pene como el tipo lápiz que lo facilita todo resulta el más apto. El pasivo debe apoyar los brazos sobre el suelo, mientras que el activo le levanta las piernas hacia atrás y le penetra. Mantener el equilibrio mientras es penetrado puede parecer difícil para el chico que vaya a ejercer el rol de pasivo, sin embargo solo es cuestión de práctica y la recompensa es una penetración muy intensa y profunda que resultará muy placentera.

Las recomendaciones son solo sugerencias respecto a las características de cada tipo de pene, sin embargo, eso no significa que la forma del miembro suponga una limitación de cara a practicar la penetración en diferentes posturas. El uso de lubricantes o geles, así como las diferentes técnicas para relajar y dilatar el ano ayudarán a que cualquier postura sexual sea posible de realizar independientemente de tamaños, grosores y formas.

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