Las cinco peores posturas sexuales de la historia

Cuando te crees que eres el rey del Kamasutra en la cama llegamos nosotros y te echamos por tierra todo el trabajo. Y es que también existe el ‘postureo’ sexual (además con más razón que ninguno) y hay posturas supuestamente maravillosas que, en realidad, no lo son tanto para muchos. Pero de nada sirve decir cuáles son y por qué no gustan sin dar alternativas. Así que, toma nota de las ‘correcciones’ para satisfacer tu deseo sexual.

1. ESTILO PERRITO

Por qué no te gusta: en pocas palabras, a veces duele. Tu chico puede estar golpeando demasiado fuerte t cuello uterino, “que es la razón de que la penetración profunda es más perjudicial de lo que se cree. Además, en esta postura a veces cuesta mantenerse lubricado. Por no decir que a muchas mujeres el perrito no les parece lo suficientemente íntimo. A pesar de que el sexo duro puede ser alucinante si a ambos les apetece el rollo, la mayoría buscan una mayor conexión durante las relaciones sexuales, y todos sabemos que la vista de la cama cuando estás en esta posición no es tan estimulante como la vista que é está disfrutando.

Cómo solucionarlo: para evitar que la rutina se vuelva aburrida y la penetración dolorosa, procura que él siga movimientos cortos y superficiales en lugar de profundos y rápidos. De esta manera estimulará el tercio frontal de tu vagina, que es la parte más sensible. Para que haya más conexión entre los dos en esta postura, pídele que pase sus manos por tu cabello y baje acariciando tu espina dorsal, así como inclinarse de vez en cuando hacia adelante para besarte y morderte suavemente el cuello. ¡Ah! Y no te olvides del clítoris. El hecho de que se esté centrado en tu parte trasera no significa que debas descuidar tus puntos más sensibles. Venga, que seguro que uno de los dos llega.

2. ELLA ENCIMA

Por qué no te gusta: al parecer, muchas mujeres se sienten más cohibidas cuando están arriba. Y aunque tu chico probablemente te vea como una estrella del porno, a veces la más mínima duda puede acabar con la excitación.

Cómo solucionarlo: opta por una posición lateral. Túmbate de espaldas y levanta la pierna derecha mientras colocas su pene entre tus piernas en un ángulo de 90 grados. De esta manera, tus piernas formarán una especie de pinza de la que le costará muchos soltarse.

Depressed man sitting on the edge of bed

3. LA VAQUERA INVERSA

Por qué no te gusta: porque es difícil para ti llegar al clímax así, y no todo encaja cuando viajas al revés. La vaquera inversa puede ser sexy y aventurera, pero cuando él realmente intenta entrar en ti, las cosas pueden no salir como esperabas. Es habitual que la curvatura de su pene no coincida con el ángulo de tu vagina, o lo que es lo mismo, que se le doble demasiado en la base y resulte incómodo para ti y peligroso para él.

Cómo solucionarlo: cambiad a perrito. El ajuste es más fácil y práctico, y no tendrás problemas para llegar al orgasmo. Pero si aún así quieres seguir explotando tu instinto juguetón prueba esto: levántate, inclínate hacia adelante y coloca tus manos sobre un espejo estable. Él sabrá qué hacer después.

4. EL MISIONERO

Por qué no te gusta: no llegas a donde quieres llegar. Además, si tu chico no es precisamente Dinio García, esta postura no acentuará su tamaño.

Cómo solucionarlo: intenta utilizar la técnica de alineación de coital (pero no la llames así en la cama, por favor). La posición es similar a la del misionero, excepto que tu cuerpo se queda más arriba y hacia un lado. Así, en lugar de estar pecho a pecho, el tuyo queda más cerca de sus hombros. Dobla las piernas unos 45 grados para subir las caderas hacia arriba y hacer que la base de su pene mantenga un contacto constante con tu clítoris. Esto parece que funciona: las mujeres que no podían llegar al clímax en el misionero tradicional tienen más probabilidades de llegar al clímax con esta técnica.

5. EL 69

Por qué no te gusta: bueno, porque cuesta relajarse. Casi todos coinciden en que es demasiado difícil concentrarse en recibir placer cuando tienes que concentrarte en dárselo. Y tanto el placer como llegar al clímax están relacionados directamente con nuestro estado mental. Por lo tanto, cuesta relajarse y disfrutar de las habilidades orales del otro si estamos atendiendo a sus necesidades al mismo tiempo.

Cómo solucionarlo: si quieres aprovechar al máximo el sexo oral, lo mejor es turnarse en dar y recibir. Así, además, dejarás de ser anónima para poder mirar a los ojos a tu chico y sentir esa conexión que tanto te excita. Un apunte, pide ‘primer’ para dar, te divertirás más después.

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