Las 6 mentiras más habituales que los hombres nos cuentan

Si te suena alguna de estas frases, es posible que tu pareja también te la haya querido colar.

“Es la primera vez que me pasa”
Claro, a ti y casualmente a todo el resto de hombres que han pasado por las vidas de cientos de miles de mujeres en todo el mundo. El gatillazo es uno de los principales miedos del hombre, especialmente durante los primeros encuentros sexuales con la chica. Los nervios y la presión del momento pueden jugarles una mala pasada, y no tiene por qué significar que la muchacha les parece poco atractiva ni que la ausencia de erección vaya a repetirse en posteriores ocasiones. También en este caso, las mujeres que montan escenas dramáticas cuando lo presencian pueden contribuir a que la mentira se repita.

“Es que me pones mucho”
… O cualquiera de las maneras de justificar la eyaculación precoz. Se trata de otra de las situaciones que más les cuesta reconocer. Cuando ocurre en momentos puntuales, su relevancia es mínima. Y esta excusa, como el resto, perderá peso en posteriores encuentros, cuando la ausencia de nervios o de novedad permita al chico recuperar esa capacidad de control.

“Desde que estoy contigo, jamás me masturbo”
Primero: ¿A quién quieren engañar? Y segundo: En el caso de que lo hagas, ¿cuál es el problema? El hombre tiende a pensar que su pareja le echará en cara un comportamiento tan natural y saludable como darse placer a sí mismo. Y a veces razones no les faltan para creerlo: Aunque cada vez son menos, algunas mujeres identifican este acto como el reflejo de la insatisfacción sexual de su chico. Hasta que ciertos temas dejen de ser un tabú incluso en el seno de la pareja, no nos extrañará que esta sea una de sus mentiras más habituales.

“Eres la única mujer en la que pienso”
¡Pues debes de ser el único ser del planeta con ese control de su mente! Fantasear con otras personas es tan natural como razonable. Y no, no significa que te estés cansando de tu pareja, que la quieras menos ni que te esté dejando de gustar. Significa simplemente que en ese instante ese pensamiento ha provocado una reacción agradable en tu cuerpo y en tu estado de ánimo. En cualquier caso, esta es una de esas mentiras educadas que la mayoría entendemos y respaldamos… Siempre que el pensamiento se limite al terreno de la fantasía y permanezca alejado de cualquier sentimiento superior.

Man suffers from diarrhea in restroom.

“Ni el bigote de una gamba”
Otro de los comentarios más típicamente masculinos… Que pierden fuerza muchas veces en la más estricta intimidad. Pocos reconocen públicamente que lo disfrutan, pero cuando el tiempo y la confianza con la pareja lo permiten, cada vez son más quienes se atreven a pedir la introducción esporádica de un dedito. Evidentemente, debe existir una actitud flexible y receptiva también por parte de ella.

“Ha sido sin querer”
Vale, esta es una de las escenas que han dado lugar a un mayor número de chistes sexuales: el hombre “se olvida” de avisar y eyacula en la boca de la mujer, mientras ésta le practica una felación. La vieja excusa de que, cuando se ha querido dar cuenta, simplemente había ocurrido. No le creas: seguro que la idea le ha dado morbo y lo ha hecho a propósito. Tú decides si es motivo de drama o de humor.

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