La primavera, ¿la sangre altera?

Todos lo hemos oído alguna vez y es probable que lo hayamos dicho, pero, ¿de verdad que la primavera la sangre altera? ¿tenemos más ganas ahora de sexo que en invierno, por ejemplo? Tiene su lógica, hace más calorcito, nos vamos quitando capas de ropa de encima (salvo cuando la primavera empieza nevando, como ha sido el caso), salimos más, hay más terrazas donde ver y dejarnos ver… Acudimos a la sexóloga Arola Poch para saber cuánto hay de cierto en esta frase tan de sabiduría popular.

“Llega la primavera, los días son más largos, la temperatura más cálida. Apetece salir más, hacer ejercicio al aire libre, nos vamos despojando de ropa y el dicho dice que se altera la sangre. ¿Quiere decir que aumenta nuestro deseo sexual? No hay una correlación clara entre la primavera y el aumento de la libido, pero sí se sabe que las estaciones nos predisponen a un estado de ánimo (p.ej. winter blues) y la primavera nos hace estar de mejor humor (en general, porque hay quién sufre la astenia primaveral). Con el buen tiempo apetece más salir, hacer más actividades y aumentan las relaciones sociales (y sexuales)”, comenta la sexóloga.

Yellow tulips

O sea que sí, parecería que el refranero vendría a tener razón: “El mejor clima hace que salgamos más al exterior y que tengamos ganas de hacer más ejercicio. En el primer caso, la exposición solar y en el segundo, la actividad física, ayudan a generar más testosterona, hormona responsable del deseo”, continúa.

“Al despojarnos de ropa y sentirnos más libres se pone en marcha, también, el estímulo visual. En este sentido tengo que acordarme de los fetichistas de pies (mi especialidad) que están deseando que llegue el buen tiempo para que las calles se llenen de sandalias”, explica.

De todas maneras, la libido no es algo tan simple y está determinada por diferentes factores externos e internos. ¿Qué factores son? “Entre los internos podemos hablar de aspectos a nivel físico (además de enfermedades, me refiero a cuestiones hormonales) y a nivel psicológico (los más comunes), como baja autoestima, estrés, depresión, ansiedad. Los factores externos hacen referencia a la importancia del contexto. Por ejemplo, problemas económicos, de pareja o laborales van a tener un impacto nefasto en nuestra libido. También una determinada alimentación (pobre en proteínas o vitaminas), la falta de sueño o el abuso de substancias como el alcohol o las drogas”, finaliza.

Y es que hay un montón de cosas que afectan a nuestras ganas de sexo, como ya hemos comentado en alguna ocasión en El Sextante. Pero en todo caso, sabiendo que la luz solar y el buen clima influyen positivamente, no te cortes y sal a la calle a disfrutar de esta estación. Y de lo bueno que traiga con ella.

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