¿Hay que hacer pis después de tener sexo?

Todos conocemos esos remedios de abuela que ayudan para muchas de nuestras dolencias. Esos consejos que, si bien parecen sencillos, por norma general suelen ser muy efectivos.

En lo que a sexo respecta, por ejemplo, todos hemos oído alguna vez eso de que “si haces pis justo después, te evitarás infecciones” pero, ¿qué tiene de cierto?

Hablando con la ginecóloga Myriam Ribes, aclara que, aunque no hay una evidencia clara, “sí es cierto que durante las relaciones sexuales hay más posibilidad de contaminación bacteriana, por bacterias propias o ajenas”. De esta forma, el orinar después de una penetración vaginal, supone que “el flujo de orina puede arrastrar bacterias hacia el exterior y disminuir, por ese efecto mecánico, la posibilidad de infección”.

Este consejo, además, está especialmente dirigido a las chicas, que por normal general son más propensas a tener infecciones urinarias. La ginecóloga explica que se debe a una cuestión simple de anatomía, ya que “la uretra femenina es más corta y recta y, por lo tanto, más fácilmente colonizable por bacterias que provengan de la vagina o del recto”. Es decir que, aunque las chicas muchas veces lo tenemos más difícil para buscar un baño, sí que puede ser conveniente que, al acabar una relación sexual, tengamos uno a mano.

Ruffled clothes by the bed

¿Qué infecciones podemos tener y cómo podemos evitarlas?

Cuando hablamos de estas infecciones, de lo que estamos hablando es de las infecciones del tracto urinario, es decir, las que afectan a uretra, vejiga, uréteres y riñones. “Estas son producidas por diferentes bacterias, pero la más frecuente es la Escherichia coli, un microorganismo que vive generalmente en el intestino. La manera más común de presentación es la infección de la vejiga, es decir, la conocida cistitis”, insiste Ribes.

Puede ocurrir también que no hayamos tenido ninguna infección y que en un momento concreto seamos más propensos, como por ejemplo suele pasar durante una bajada de defensas o incluso durante el embarazo. Por lo que serán momentos en los que tendremos que tener especial cuidado.

Si bien la idea de visitar el aseo después de una relación sexual parece ser bastante eficaz, también podemos tener otras cosas en cuenta. “Una higiene adecuada, ni escasa, ni excesiva, sería el primer factor a considerar, sobre todo teniendo en cuenta que la mayoría de las infecciones son por contaminación bacteriana. No olvidemos el lavado de manos, esencial en la prevención de muchísimas enfermedades transmisibles”.

Otra idea a tener en cuenta, por ejemplo, es la de tener una higiene especial a la hora de utilizar nuestros juguetes eróticos o, por ejemplo, estimular manualmente a nuestra pareja, ya que a veces nos olvidamos de la importancia de tener tanto manos, como uña, bien limpias. Incluso si se tiene un PH especial, deberemos de consultar con nuestro dependiente de confianza antes de comprar un lubricante.

Igualmente, otro de esos consejos sabios y sencillos, que también nos recuerdan madres y abuelas, es que, en el caso de las mujeres, “es útil que la limpieza de los genitales tras ir al baño sea de delante atrás y no al revés, para evitar arrastrar bacterias intestinales”, concluye la experta.

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