¿Has oído hablar del pene biónico?

La impotencia es el motivo más frecuente por el que se acude a la consulta del urólogo. Puede ocurrir a cualquier edad, pero como os podéis imaginar es más común a medida que se cumplen años. En España padecen este problema dos millones y medio de hombres con edades entre los 40 y 50 años.

La mayoría de las veces la causa es física (flujo de sangre reducido al pene, hormonales, diabetes, efectos secundario de algunos medicamentos, abuso de alcohol y  drogas, ciclismo…), aunque también puede deberse a factores psicológicos como el estrés o la ansiedad. A pesar de ser habitual, solo un porcentaje pequeño de los hombres acude a un especialista, a pesar de que esta dolencia puede esconder un problema cardiaco.

El tratamiento más conocido y tal vez más popular son las famosas pastillas azules u otras de similar composición, pero también existen cremas, inyecciones y otros medicamentos. Si todo lo anterior no funciona, la alternativa es la cirugía con prótesis hidráulicas de pene. Pero los investigadores continúan avanzando con nuevas técnicas, entre ellas una con un novedoso implante que reacciona al calor.

El dispositivo podría sustituir a las operaciones con prótesis

Desarrollado por científicos del Departamento de Urología en la Universidad de Wisconsin-Madison, el dispositivo podría sustituir a las complejas intervenciones de las prótesis en las que hay que insertar un reservorio de agua y una bomba. El implante consiste en una estructura de un material llamado nitinol (compuesto por una aleación de níquel y titanio) que reacciona a la temperatura: cuando sobrepasa los 40-42 grados centígrados se expande. Viendo este vídeo vais a entender a la perfección cómo funcionaría.

Sad and lonely man seated on his bed

Por debajo de esos grados se mantiene contraído y flexible. Así, con la temperatura corporal este implante proporcionaría flacidez al pene, mientras que con el calor quedaría erecto. ¿Cómo se pone caliente? (nunca mejor dicho). Pues de forma externa, concretamente con un mecanismo por control remoto que se colocaría sobre la ingle e incrementaría el calor unos grados por encima de la temperatura corporal mediante inducción.

Este proceso para elevar la temperatura dura dos minutos. Luego, a medida que se enfría, recupera su forma original por la “memoria” que tiene el nitinol. “Es un metal conocido por sus propiedades superelásticas y ya se utiliza en dispositivos médicos para cirugía endovascular”, explican los investigadores.
Una de las grandes ventajas de implantar este dispositivo es que requiere de una cirugía mucho menos invasiva que las prótesis actuales, señalan los científicos, quienes se muestran optimistas con los resultados hasta ahora. Estiman que, de seguir así en la fase de estudio y los ensayos, esta solución podría estar en el mercado en 5-10 años.

Mientras se perfecciona este invento que algunos medios han llamado el pene biónico, habrá que recurrir al método terapéutico más adecuado en función del origen de la impotencia. Pero independientemente de cuál sea el tratamiento, lo que el médico siempre va a recomendar para mejorar este problema es adoptar unos hábitos de vida saludables.  Porque, en general, cuanto más sano esté el hombre, mejor será su función sexual.

Click aquí para cancelar la respuesta.