Ha perdido la erección al ponerse el condón, ¿qué hacer?

Llega el momento condón (y para los que te digan que es que ese momento les corta el rollo, les puedes recomendar la lectura de este artículo ). Lo hacéis entre risas y complicidad, como debe hacerse pero de repente, ¡plaf! La erección se viene abajo. Cara de agobio de tu chico, tú que no sabes dónde meterte ni qué decir… ¡estaba yendo todo tan bien!

Lo primero: esto es totalmente normal y le pasa a todo el mundo, ¿vale? Así que no panic y no hagamos de esto una tragedia griega que además, no ayuda en absoluto a la situación. Así que sabiendo que esto es muy normal y le pasa al común de los mortales, ¿cómo abordarlo? (y en este caso nos referimos a los dos implicados).

Lo primero que hay que decir es que si te ocurre no debe ser EXCUSA para decir que no utilizas el preservativo (un argumento utilizado, lamentablemente, por muchos). Pues no, no aceptamos pulpo como animal doméstico: si esto te pasa, hay que intentar entender la situación y comprenderla para que no se repita.

¿A qué puede deberse esta caída repentina de la erección? Pues a multitud de factores, la respuesta no es simple:

Puede pasar, y en la mayoría de los casos es así, por un exceso de nervios e inseguridades. Más si es la primera vez que tienes sexo con esa persona, y es que la confianza en pareja se gana con las repeticiones, así que no es de extrañar que te tiemble  hasta el alma, por muy seguro que seas, en esta tesitura. ¿Consejo? Tranquilidad, respirar hondo y sobre todo, no darle mayor importancia. Retomad donde lo dejasteis antes de ponerse el condón y luego volveréis a ello.

También ocurre por no saber colocar bien el preservativo. Y en esto, como en todo, práctica, práctica, práctica.

Sex protect importancy. Condom, penis, men health.

Un consumo excesivo de alcohol o de otras sustancias tampoco ayuda a que el sexo vaya bien, a pesar de lo que hayas oído.

La rapidez del polvo (ojo, que no estamos diciendo que un polvo rápido no sea bueno) hacen que las prisas puedan jugar una mala pasada y la erección desaparezca.

La excesiva preocupación por satisfacer a la otra persona: qué presión, ¿verdad? cuando el sexo debiera ser relajo y diversión, a menudo somos nuestros peores enemigos y nos dedicamos a martillear nuestro cerebro. Relax.

Anticipar que vas a perder la erección: esto no es que sea la Ley de Murphy pero es que si te pones a pensar que la vas a perder.. acabará sucediendo.

Problemas reales de erección: tranquilidad, que esto es lo menos frecuente, pero puede ocurrir. En cuyo caso debieras consultar a un médico.

Pero, ¿qué hacer cuando ocurre? Pues lo más importante, quitar hierro al asunto y continuar con lo que estabais haciendo antes. Intenta que el momento “poner el cordón” forme parte del juego erótico: las posibilidades son infinitas y el condón debiera ser visto ya como parte de la relación sexual, y no un trámite técnico.

Otro consejo: procurad tenerlos siempre a mano, eso hará que se corte menos el rollo, porque es más fácil cogerlos de la mesilla que tener que ir a buscarlos al pantalón, que vete tú a saber dónde lo dejaste en el calor de la aventura…

Y el último: ternura y cariño. No pasa nada, además, de verdad. Unos besos y unas caricias hacen milagros. Prueba y verás.

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