Guía para heterocuriosos que se inician en el sexo gay

Hay quienes piensan que no existen o que son gays que no salen del armario. Sin embargo, los términos heterocuriosos o heteroflexibles aluden a una realidad: la de esos chicos a los que les gusta solo las mujeres, pero que fantasean con la idea de tener alguna relación homosexual esporádica o no se cierran a ello. Algunos estudios señalan a la progesterona como la hormona responsable de que esto ocurra. Sea como sea, hemos elaborado una guía exprés para que los heterocuriosos que se inician en el sexo gay no se pierdan.

¿Pero entonces qué soy, activo o pasivo?

Eso quien mejor lo puede saber eres tú, que realmente sabrás qué te apetece hacer, qué te gusta y qué no. Si no lo tienes claro, una buena forma de descubrirlo es dejarse llevar y experimentar. ¿Has visto alguna vez porno gay? Si no es así, échale un ojo a alguna película de este género y fíjate en qué es lo que más te excita. Para salir de dudas, si te apetece, puedes experimentar acariciándote el ano e introduciéndote uno o dos dedos lentamente mientras te masturbas (usa lubricante para que sea más fácil). De esta forma, podrás hacerte una idea de si lo de recibir sexo anal te puede resultar placentero. En el caso de que te guste penetrar pero también ser penetrado, ¡enhorabuena!, eres versátil.

happy gay couple spending time together

Dilata bien antes de penetrar

Puede que lo del sexo anal te resulte algo demasiado complicado… o demasiado fácil. Pues ni una cosa ni la otra. Lo principal, si vas a ser el activo, es que sepas que no hay que entrar como un toro de Miura. Primero hay que dilatar el ano. Cuanto más relajado esté el pasivo, más fácil resultará la penetración. Esto se consigue estimulando el ano poco a poco y suavemente con la lengua y/o con los dedos. El uso de lubricante anal ayudará a que la penetración resulte más sencilla y placentera. Empezad despacio y adaptad el ritmo sobre la marcha.

Abre tu mente: el sexo anal no es solo meter

No todo se basa en la penetración. El sexo anal entre hombres ofrece muchas más posibilidades, como por ejemplo el beso negro o anilingus, que es la estimulación del ano con la lengua. Debido a las numerosas terminaciones nerviosas con las que cuenta esta zona, la experiencia resulta de lo más placentera. Pero aún hay más… La estimulación del ano mediante caricias y pequeños masajes con los dedos (que pueden ir introduciéndose poco a poco) es otra de las prácticas a tener en cuenta para disfrutar del sexo. Por otro lado, la utilización de consoladores o vibradores para introducir en el ano suponen una estupenda alternativa o complemento a la penetración. En los sex shop podrás encontrar una gran variedad para que elijas la forma y tamaño que mejor se adapte a tus gustos y necesidades.

Compra lubricante y preservativos

Tal vez hasta ahora no te haya hecho falta, pero te presentamos al lubricante, tu numero mejor amigo. Lo hay de muchos sabores y marcas que ya irás conociendo, así que podrás elegir el que más te guste. Dará mucho juego en tus relaciones sexuales con otros chicos y también resultará imprescindible en numerosas ocasiones para que el pene entre mejor en el ano y no haya molestias. El preservativo es otra de los elementos básicos que no debes olvidar cada vez que vayas a tener relaciones sexuales con otro hombre. Eres heterocurioso y aventurero, te apetece probar cosas nuevas y vas a acostarte con un hombre con la seguridad de que no os vais a quedar embarazados… pero, ¿qué pasa con las enfermedades de transmisión sexual? El hecho de que en el sexo homosexual no haya riesgo de embarazo no debe hacer que olvides que sigues expuesto al contagio de ETS. Así que ya sabes, siempre con condón.

Da mucha importancia a la higiene

En tu experiencia en el sexo gay debes tener en cuenta lo importante que es mantener una correcta higiene anal. Seas activo o pasivo, no tienes que evitar la penetración por el miedo a manchar, simplemente preocúpate de que el ano esté limpio. Los enemas o duchas anales son la mejor opción para realizar la limpieza. Mediante la introducción de agua conseguirás dejarlo libre de impurezas y nada estropeará vuestro momento. No realizar comidas copiosas antes de la cita y haber defecado con anterioridad a la limpieza anal ayudará a no ensuciar durante la penetración.

Aprende qué hacer y qué no durante el sexo oral

Si has tenido relaciones sexuales heterosexuales en las que te hayan realizado felaciones, sabrás perfectamente qué es lo que te gusta y qué es lo que no te pone tanto en el sexo oral. Conoces bien tu pene y qué te gusta que te hagan, así que, al realizar una felación a otro hombre, tan solo tienes que poner en práctica todo eso que ya sabes. Aunque cada chico es un mundo y cada uno tendrá sus preferencia en cuanto a ritmo, intensidad y zonas, hay una serie de puntos en común que te harán ir sobre seguro. No se trata solo de meterte su pene en la boca. Juega con tu lengua, trabaja la parte del glande y, por cierto, ten cuidado con los dientes, que ya sabes lo sensible que es la zona. Puedes acariciar su pene con tus manos, presionar el tronco suavemente, masturbarle mientras le estimulas con la boca o acariciar sus testículos y perineo al mismo tiempo. Acariciar su ano e introducirle un dedo poco a poco es un buen complemento. Recuerda que el hombre cuenta con el punto P masculino, ¿te atreves a buscarlo?

Descubre las zonas erógenas del hombre

Las zonas erógenas masculinas no siempre son las mismas que las de la mujer, así que aquí tienes un gran terreno que explorar. Los testículos, las axilas, los pezones, el cuello y el perineo (situado entre los testículos y el ano) son partes del cuerpo del hombre que si acaricias, besas y/o estimulas de alguna forma, pueden hacer que la excitación se dispare y tengáis una sesión de sexo increíble. No olvides que los besos también juegan un papel importante. Por muy heterocurioso que seas, sentir la barba de un hombre en tu cara puede hacerte experimentar nuevas sensaciones.

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