Gorda pero sexy: las curvies son atractivas

Las gordas pueden ser atractivas y unas buenas curvas nunca pasarán de moda. Y es que no a todo el mundo le atraen las mujeres esqueléticas que se dejan ver (por decir algo) por las pasarelas y prefieren mujeres entradas en carnes, con sus michelines, sus estrías o sus kilitos de más.

Los cánones de belleza han ido cambiando a lo largo de la historia y lo que era atractivo hace unos años hoy es visto como algo horrible. Si nos remontamos a siglos pasados como por ejemplo durante el Renacimiento, la tendencia a considerar a las mujeres entradas en carnes como símbolo de belleza era la más extendida. Y tiene su explicación: la gordura era un símbolo de riqueza y prosperidad. Esa idea fue cambiando en las últimas décadas del siglo XX hacia un modelo de belleza en el que predomina la delgadez, llegando a extremos incluso insanos.

Sin embargo, las tallas grandes siguen existiendo y luchan por acabar con los prejuicios y estereotipos que se han formado en torno a la gente gorda: mala alimentación, malos hábitos de salud, pereza, falta de ejercicio, suciedad… Son muchos los mitos que además se retroalimentan unos a otros generando un sentimiento que se ha venido a llamar “gordofobia”. No estar delgada, especialmente para la mujer, se ha convertido en una lacra de la que pocas han podido escapar.

different happy women in white underwear

Es difícil no desfallecer ante los cánones que se nos imponen, a todas horas nos bombardean con mensajes de que hay que estar delgadas, guapas, siempre perfectas, en forma, con una melena perfecta, maquilladas y bellas, tetas tiesas y a ser posible de gran tamaño (vaya contradicción en sí misma), vientre plano, con la flora intestinal en orden y regular, con menstruaciones de color azul que no manchen ni huelan y, en definitiva, siendo de otro planeta.

Por suerte, son muchas las mujeres las que se han levantado contra estas imposiciones y han mostrado que las curvas son bellas, las llevan con orgullo y nos demuestran que las gordas también son atractivas.

Una de las mujeres más atractivas del siglo XX, Marylin Monroe, se consideraría “rellenita” hoy día. Con sus 1,64 metros de altura, se dice que pesaba unos 64 kilos en ‘Faldas y a lo loco’ y que, aunque no se la puede considerar gorda, tampoco estaba delgada.

Pero hablando de tallas grandes, podemos hablar de las modelos más cotizadas del momento: Ashley Graham, Tess Munster, Fluvia Lacerda o Candice Huffine. Todas ellas pasan de la talla 48 y lucen un modelo de belleza diferente con orgullo sobre la pasarela y en las revistas. Pero no solo en las pasarelas se están dejando ver, en el mundo de la música han triunfado mujeres como Adele, Megan Treinor, Beth Ditto (cantante de Gossip) o Britanny Howard (cantante de Alabama Shakes), que escapan al modelo reinante de delgadez. En el cine, desde las curvas sensuales de Kate Winslet, Catherine Zeta Jones o Salma Hayek hasta las curvas de grandes proporciones de Queen Latifah, Raven Simone o Melissa McCarthy nos han deleitado en la pequeña y la gran pantalla.

Ellas nos demuestran cada día que tener michelines no está reñido con ser atractiva. Lo principal es sentirse atractiva por y para una misma, aprende a amar tus kilos de más, tus estrías, tu celulitis y no dejes que eso te impida hacer nada. ¡Porque eres guapa y punto!

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