¿Fumas? Así afecta el tabaco a tu sexualidad

Cuando en una película querían mostrar que los protagonistas habían tenido una buena sesión de sexo, pero no se podía enseñar la misma, habría un recurso muy fácil: sacarles fumando el famoso “cigarro de después”.

Eso era en los tiempos en los que fumar era glamuroso y sexy. Y no era casualidad. Como explica la psicóloga y sexóloga Eugenia Cames  , “Todo comenzó de algún modo en las décadas de los treinta, cuarenta y cincuenta del siglo pasado, cuando las compañías tabacaleras invirtieron enormes sumas de dinero el mundo del cine, a fin de que las grandes estrellas del momento aparecieran fumando frecuentemente, dotando de ese halo de distinción y glamour al tabaquismo”.

Pero esos tiempos han pasado, y nuestra salud ha sabido agradecerlo. Aunque el tabaco en realidad sigue siendo un factor que influye en nuestra sexualidad. Y no para bien.

Tal y como informa Cames, el tabaco influye “desde en el sabor del semen hasta en interferir con la lubricación, causar disfunción eréctil, etc. También causa mal aliento, deteriora dientes y uñas, y deja un olor muy intenso, persistente y difícil de enmascarar, que a muchas personas les resulta desagradable, con lo que podríamos decir que afecta a la sexualidad incluso desde antes de que el encuentro sexual se produzca”.

Woman smoking in Amsterdam city

Otra cuestión a resaltar es que el tabaco puede afectar en la fertilidad, “tanto en la de hombres como en la de las mujeres”.En el caso masculino, “fumar puede empeorar calidad del semen, afecta a la espermatogénesis y puede haber una menor concentración espermática, espermatozoides con menor movilidad, mayor cantidad de espermatozoides ‘dañados’ o con formas anormales, etc.” Para las mujeres, el panorama no es mucho mejor, y es que “el tabaquismo afecta a la maduración de los folículos del ovario, empeora la calidad de los ovocitos, puede causar anomalías cromosómicas y adelantar la menopausia”.

Sobre este punto, la experta insiste en que estos efectos son si cabe peores, ya que “a diferencia del hombre, que va renovando los espermatozoides, las mujeres contamos con una determinada reserva ovárica que no se renueva”. Así, según la American Society For Reproductive Medicine ,  alrededor de un 13% de los casos de infertilidad pueden achacarse directamente al tabaco.

Por otra parte, el tabaco también tiene un impacto en el uso de anticonceptivos, que de hecho ha de tenerse muy en cuenta, “En el caso de los anticonceptivos hormonales, por ejemplo, ser fumadora multiplica el riesgo de infarto y trombosis”, alerta la sexóloga.

Aunque el tabaco no afecta solo a la salud de la persona, sino también al bienestar de la pareja. De hecho, fumar puede ser un tema conflictivo,  “sobre todo cuando uno de los miembros de la pareja es fumador y el otro no”.

Cames también apunta que aunque los dos sean fumadores, si uno de los dos decide dejarlo, a veces es complicado llegar a acuerdos sobre la convivencia y el tabaco (en qué zonas de la casa se puede fumar y en cuáles no, el dinero que se destina a tabaco, si se fuma o no delante o cerca de los hijos…) y esto puede generar tensiones”.

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