Feromonas: ¿afectan o no a nuestra salud sexual?

Algunas veces te gustaría sentirte como en un anuncio de desodorante o de perfume. En esos en los que solo con echarte la fragancia, parece que ya vas atrayendo a todo el personal. ¿Es eso posible? Hay quienes son fervientes creyentes del poder del olor y de las feromonas en la atracción sexual. Tanto es así que existe existen empresas que realizan “fiestas de feromonas”, en la que los invitados acuden con camisetas que han usado durante tres días,  en una bolsa de plástico, para que el resto pueda olerlas y ver si existe atracción sexual para tener una siguiente cita.
Hay quien opta por ideas un poco más higiénicas, como usar un perfume con feromonas para aumentar sus posibilidades de ligar esa noche. La pregunta es, ¿realmente funciona? ¿Y es eso bueno para la salud?

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La sexóloga Ximena González aclara que “las feromonas son sustancias químicas derivadas de las hormonas, segregadas de forma natural por los seres vivos”. Su función, básicamente, es mostrar su disponibilidad o compatibilidad sexual. Este proceso natural puede explicar por qué alguien que no nos ponía nada en foto, nos atrae mucho al conocerlo en persona. La cuestión es si podemos trucar este proceso, por ejemplo, echándonos un perfume que incluya feromonas.

A este respecto, González puntualiza que “se han realizado varios estudios científicos, con resultados sorprendentes, en donde se ha podido comprobar el papel importante que juegan las feromonas a la hora de un encuentro, por la atracción sexual entre individuos, pero hasta el momento no se ha confirmado la existencia de un perfume milagroso que actúe por efecto de las feromonas”.

Aunque su efecto no esté del todo comprobado, si queremos experimentar, la otra pregunta es si estas sustancias podrían ser o no perjudiciales para la salud. A esto, la sexóloga responde que “nuestras feromonas sexuales se evaporan en el aire y son captadas  quienes  están a nuestro alrededor, sin producir ningún tipo de reacción que afecte negativamente a las personas”. Igualmente, “en el caso del uso de perfumes con feromonas utilizados en la cosmética, tampoco han presentado algún peligro para la salud” asegura Ximena González. Así que quizás, por probar, no perdamos nada.

Eso sí, una cosa que hay que aclarar es que aunque estas feromonas se puedan fabricar en un laboratorio, siempre habrá diferencias con las que desprendemos de forma natural. Y es que “las feromonas que producimos, a pesar de sus semejanzas químicas, difieren de un individuo a otro puesto que son únicas e irremplazables, por lo que cada persona tiene un olor propio y característico, aunque sea imperceptible para el sentido del olfato”, según la sexóloga.

La parte positiva, es que, lo que sí que está demostrado, tal y como aporta la experta, es que el uso de perfumes con feromonas “tiene un efecto placebo, ya que las personas que lo usan dicen sentirse más atractivos y más seguros de sí mismas”. Parece entonces, que si la evidencia química está por demostrar, a lo mejor probar ese perfume no tiene una reacción química en los demás, pero sí en nosotros mismos, ya que nos puede servir como ese empujoncito que nos falta, y que desde luego, no hace mal a nadie.

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