Facebook no es Tinder: errores que cometes a la hora de ligar en esta red social

Se puede intentar ligar en el súper, en la parroquia, en un mítin de Errejón y en la cola del paro. A veces se alían los astros y conseguimos convencer a nuestra presa en los lugares más surrealistas, mientras que en otras ocasiones, nos encontramos en espacios totalmente proclives al ligoteo (bodas, autoescuelas, antros…) y regresamos a casa más solos que la una. Con las redes sociales ocurre lo mismo. Y es que obviamente podemos ligar en Linkedin con un Consultor Junior especializado en Datos Abiertos y RISP, porque empiezas comentando vía on-line que qué tremendo el RISP, que cuánta complejidad, y acabas enviando sin saber cómo una foto en bragas. Pero admitamos que lo habitual es que eso ocurra en Tinder, Happn o cualquier otra aplicación especializada en folleteo (¿vamos a llamar de una vez a las cosas por su nombre?).

Sin embargo, aún hay quien se empeña en dar la espalda al sentido común y tratar de ligar en lugares a priori hostiles, y encima con artimañas típicas de principiantes. Y uno de esos lugares es Facebook. Diremos más: intentar ligar en Facebook te va a proporcionar un aura de loser que va a acompañarte durante el resto de tu vida, porque serás esa persona que no se atreve con Tinder (un viejuno, por tanto, cosa que además probablemente sea verdad) y que no tiene la suficiente morro para intentarlo cara a cara, probablemente por motivos relacionados con un físico poco acorde con los estándares del siglo XXI. Facebook es, pues, tu única esperanza, y es nuestra obligación decirte la verdad a la cara, a bocajarro: también vas a fracasar.

Aquí van una serie de cosas que no deberías hacer en Facebook si no quieres ser considerado un patético, muchas de ellas vividas en primera persona y otras por ese comité de colaboradoras habituales de este blog, ese grupo de Whatsapp llamado Las Nenas, que las ha visto de todos los colores en Facebook. Y en la vida.

1- No intentes iniciar una conversación con alguien a quien has agregado, y que por motivos desconocidos te ha aceptado, con un triunfal “Vaya tetas nena”. Sabemos que tras haber echado un vistazo a sus fotos, haber consultado su bio y haber comprobado que te hallas ante una mujer guapa e inteligente, con una carrera la mar de interesante a sus espaldas, numerosas aficiones y, al parecer, una buena conversación, lo único que se te ocurre decirle es “vaya tetas nena”. Y no vamos a juzgarte por ello. De hecho, como consuelo te diremos que no eres el único, pues es cierto que, además de todos los atributos descritos anteriormente, esta mujer tiene una tetas espectaculares. Pero también vamos a pedirte que al menos tengas la decencia de no extrañarte cuando te borren en el minuto 1.

2- Si no te contestan al primer “hola wapa”, no insistas. No quieren hablar contigo. ¿Y entonces por qué me acepta si no me conoce?, te preguntas, e inicias una disquisición filosófica sobre el absurdo de las redes sociales, la maldita sociedad líquida y la comunicación virtual en el siglo XXI. Existen mil motivos para agregar a gente en Facebook y otros mil para aceptarla, y uno de ellos, sentimos decírtelo, no tiene por qué ser que te apetezca mantener una conversación con otra persona cuya foto de perfil reza “El camello es el animal que menos bebe, no seas camello”.

Debes saber que mucha gente utiliza Facebook como un canal de trabajo, en el que dar a conocer sus cosas, ya haga tatuajes, manicuras, tenga una discográfica, dirija una bodega o venda bragas usadas por Internet. Esas personas interpretan, tal vez erróneamente, que si las agregas es porque tienes algún tipo de interés en lo que publican en su muro, no porque tengan ganas de echar la mañana en una conversación que oscila entre “k haces wapa?” o “a komer lla, waptona?”. Lo mínimo que deberías hacer es llevar con dignidad el silencio y no insistir (el clásico “ei wapa k haces” dos horas más tarde). Y, evidentemente, no enfadarte y acabar echando los perros a alguien que, no lo olvides nunca, tiene todo el derecho a no querer hablar contigo.

Hand holding mobile with caution tape on heart and Danger

3- Si haces las cosas bien y has encontrado algún tema para entrarle por el Messenger, juega tus cartas. Imagina que estás ante una forofa de Rajoy, cuyo muro se encuentra atiborrado de banderas de España, y resulta que tienes en tu poder una noticia de un medio extranjero underground que acredita que Pablo Iglesias hace espiritismo para comunicarse con Hugo Chávez. Eres de los pocos en España que sabe que es Chávez quien en realidad marca el camino de los pactos post-electorales y que lo único que desea el malévolo presidente difunto es vengarse desde la tumba, genio y figura, de aquel legendario “¿por qué no te callas?”. Sabes que esta noticia va a interesarle y que tal vez puede abrirte las puertas de su alcoba, así que tienes dos maneras de entrarle:

a/ Hola Fulanita. He estado mirando tu muro y me permito mandarte esta noticia que acabo de leer. He pensado que podría interesarte. Un abrazo, ya me cuentas qué te parece. (Y adjuntas el enlace, así, con todas sus comas y sus acentos, como un campeón).

b/ Ei kariño, mira k he hencontrado wapa (y adjuntas el enlace).

Ahora vas a decirnos que es lo mismo.

4- No hagas preguntas personales a la primera de cambio, pese a que la otra persona se haya dignado a contestarte y te hayas venido arriba. Yo misma he protagonizado esta inquietante conversación por Facebook, tan escueta como llena de matices, con alguien que no era precisamente Brad Pitt. La reproducimos literalmente:

– Hola wapa, k tal?
– Bien (véase que el no responder “¿y tú?” da una idea del escaso interés y podría llevar a un cambio de estrategia last minute. Pero no).
– Stas kasada?
– Sí.
– Me alegro mucho, la sinceridad es lo mas importante en la vida. (O lo que es lo mismo “tú has visto mi foto, nena, y te han venido unos deseos irrefrenables de abrirte de piernas como una perra, pero en el último momento has pensado en tu marido y te has echado atrás). Sin comentarios.

5- No vayas a saco. De nuevo otro caso real: “Eo, kari, komo va? Sta noche t invito al cine y cenamos algo luego. T rekojo en tu kasa. A las 10)”. Mi respuesta, pues esto me pasó a mí, fue la que hubiese tenido cualquiera con la cabeza encima de los hombros: “perdona, me parece que te equivocas de persona” (admito que estuve tentada a escribir “ekibocas”). “No wapa, t lo digo a ti, ¿t conozko de algo? ¿Vamos al cine o no?”. Pues no, no voy al cine con gente a la que no “conozko”, tontolaba.

Otra perla que me ocurrió a mí misma: “Kariño, t puedo mandar una foto de mi polla y me dices si s grande o pekeña?”. Respuesta: “vete a tomar por el culo, mamón”. El tipo: “no ballas d lista, vete tú a tomar por klo, puta”. Justo ahí le borré. Podríamos hablar largo y tendido de micromachismos, de esas cosas que tenemos que aguantar las mujeres desde los 11 años por el simple hecho de serlo y que, por desgracia, nos parecen normales. De que si protestas por este tipo de vejaciones, y por otras mucho más sutiles que tenemos que aguantar con la cabeza baja prácticamente a diario, es que eres una soberbia y que qué te has creído. Y que un día ya no te dirán nada y lo echarás de menos.

6- Elige tu presa con algo de sentido. A ver, que si tienes 74 años, te quedan tres dientes y tu foto de perfil eres tú en bañador, sonriendo, con dos pescados gigantescos, uno en cada mano, tal vez no deberías intentar entablar conversación con una profesora de fitness alemana de 25 que se da un aire a Brigitte Bardot. Que igual la conoces en persona y la deslumbras con tu charme, pero estamos en Facebook y, sinceramente, la situación huele a derrota.

Por último, todos aquellos que tras la lectura de este artículo crean que Facebook es el peor sitio para ligar deben saber que hay maneras de triunfar y que son las que nos dicta el más puro sentido común: pon likes a sus cosas, comenta los temas que le interesen en su muro siempre de forma neutra y respetuosa, sin ser pesado, algún like furtivo a una foto de perfil anterior (para demostrarle que has estado mirando pero no quieres ser intrusivo) y, en algún momento, pasado un tiempo, entra por Messenger con alguna excusa que tenga algún sentido. Otra opción interesante es que cuelgues en tu muro canciones de grupos que sabes que le gustan, vídeos que crees que podrían hacerle gracia y alguna foto en las que sales arrebatador en el garito que le mola.

Y es que debes saber que ligar en Facebook es una carrera de fondo. Tú decides si vale la pena.

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