Estos son los sitios de la oficina favoritos para tener sexo

“Siempre hemos tenido una pausa de dos horas para comer y mucha gente comía y se bajaba al parking, al coche, a dormir una siestecita. Hasta que una vez el guarda de seguridad pilló a una pareja haciéndolo en el coche y desde ese día prohibieron bajar a los coches en esa franja horaria”. Lo cuenta un empleado de una firma importante de este país y no debe resultarnos extraño lo de tener sexo en el trabajo: pasamos muchas horas en el curro, más que en casa con nuestras parejas (en caso de que las tengamos), así que es inevitable que surjan “deseos/amores” con nuestros compañeros (o jefes, directamente).

Otra cosa es llevarlos a cabo en el lugar del trabajo. Hemos preguntado a nuestro alrededor, como si fuéramos del INE, y en efecto, existen lugares en la oficina que hacen fantasear (o algo más que fantasear) a muchas personas. Estos son los sitios hot de tu lugar de trabajo. Toma nota no vaya a ser que esa mesa de la sala de reuniones se haya utilizado para algo más que para ver dossieres…:

Laura (periodista): “Por supuesto, está la fantasía de que te empotren encima de la fotocopiadora, con la fotocopiadora apagada, tampoco es necesario que luego te veas impreso el pompis. Los archivos, el parking, cualquier zona un poco apartada y con poca iluminación se presta a uno rápido”.

José, responsable de comunicación: “Los clásicos, el parking, los baños, el despacho del jefe…”.

Mario, periodista: “En mi antiguo trabajo había junto a la zona de oficinas un espacio industrial muy grande, hoy derribado. Se accedía a él mediante un largo pasillo como el de película de terror, con las pegatinas amarillas de precaución y los carteles recomendando ponerte casco por entrar en la fábrica. Una vez avanzado un par de minutos por el pasillo se llegaba a la izquierda a una pequeña zona de descanso, con unos baños y unas duchas para los obreros (que sólo acudían por la noche) y unas zonas de café. Nunca me atreví a hacer nada en ese sitio (más que nada, porque no tenía con quien) pero cuantas veces fantaseé con coger a la becaria de marketing y hacerla disfrutar en esa sala de máquinas”.

Businesswoman And Businessman Flirting

Félix, empresario: “Siempre era fuera de horas de servicio, o cuando ya casi no quedaba nadie. En mi despacho, en un sofá ad hoc, en la mesa de la sala de reuniones, una vez me cargué una mesa, y en horas de servicio en la escalera de emergencia, en el descansillo que subía a la planta de arriba, ¡qué polvos tan excitantes!”.

Javier, informático: “Pasamos los ratos más agradables donde la máquina del café. Me gustaría echar un polvo de pie allí mismo, contra la misma máquina. La del café o la de los bocatas y patatas, lo mismo da”.

María, secretaria: “La mesa del jefe, sin duda, es un sitio que me pone mucho, entre sus papeles, las fotitos de la familia. De hecho una de mis fantasías es practicarle sexo oral a alguien metida debajo de esa mesa. A este jefe actual no, pero a alguno que tuve en el pasado sí se lo hubiese hecho con gusto”.

Pedro, bibliotecario: “Será porque soy un ratón de biblioteca, pero a mí me ponen mucho los archivos. Ese olor a papel antiguo, hileras e hileras de estanterías, ese silencio, esa calma… me encanta”.

Alejandra, contable: “La pequeña cocina de la que disponemos en mi oficina me parece un sitio bien acogedor. Y el comedor, las mesas en concreto: será una guarrada pero me imagino allí retozando, donde unas horas antes mis compañeros han comido”.

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