Esto te puede pasar si tienes sexo en la piscina o el mar

Sí, es idílico y cuando hace calor, el sitio más idóneo para tener sexo: la piscina, la bañera, el jacuzzi, el mar…. En definitiva, retozar en el agua en verano resulta de lo más apetecible, que levante la mano quién no ha soñado con ello o incluso, quién no lo ha llevado alguna vez a cabo.. Pero hay que tener en cuenta que, dentro del agua, se deben adoptar ciertas precauciones extra y que además, este entorno húmedo conlleva ciertos peligros. Núria Jorba, sexóloga, nos da pistas sobre qué hacer y qué no hacer. Toma buena nota y… ¡al agua!

No es húmedo todo lo que parece: aunque pueda parecer contradictorio, con el agua se pierde lubricación. Puede eliminar hasta el 100% de la lubricación natural de nuestros cuerpos, los genitales se secan y se irritan las mucosas, el roce de la penetración puede producir picores, irritaciones, dolor… “Dentro del agua se pueden sufrir dificultades de penetración, que nos falte ese aliado para poder conseguir un coito sin fricción. Si no se vigila puede que ambos miembros sufran irritaciones, dolor o alguna herida que rompa la magia del momento o se tenga que estar unos días inactivos por la necesidad de recuperación”, comenta Jorba.

Couple relaxing in spa jacuzzi.

El agua y el condón no maridan bien: “Al mismo tiempo al preservativo le pasa exactamente lo mismo, con el contacto con el agua pierde su lubricación y por tanto se reseca, aumentando considerablemente el riesgo de romperse”, añade.

A la fiesta se puede unir un tercer invitado: las infecciones

Agua, genitales… e infecciones: “Se debe tener presente que en verano aumentan mucho más las infecciones íntimas debido a la presencia de humedad. Por eso es altamente recomendable (sobre todo en el caso de las mujeres) que después de una buena sesión de playa o piscina haya una correcta higiene personal con un buen secado”. Las mujeres son las más proclives a sufrir las infecciones vaginales: “En primer lugar están los casos de los hongos, concretamente las cándidas y las tricomonas que se generan por la sudoración, el contacto con ciertas piscinas y arena de las playas, la falta de higiene adecuada y/o la utilización de ropa de baño mojada durante mucho tiempo. La mejor manera de prevenir este tipo de infecciones es reducir los factores de riesgo, vigilar con piscinas y playas en malas condiciones y poco cuidadas, no llevar puesto durante mucho tiempo el traje de baño mojado, tener una buena higiene íntima, etc.”, explica.

Entonces, ¿nada de sexo si es dentro del agua? Veamos: sí, pero como espacio de juego: “Es más recomendable que el agua sea un espacio donde poder jugar, crear el ambiente y la tensión sexual óptima para luego finalizarlo en un lugar más cómodo y menos arriesgado”, finaliza. En efecto, la piscina o el mar pueden ser un lugar idóneo donde empezar a subir la temperatura de nuestros cuerpos y terminar la faena en otro lugar (si es en la misma playa, no está de más que sigas estos consejos).

 

 

 

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