Este es tu gran aliado para tener mejores orgasmos (y lo tienes en casa)

La postura del perrito permite una penetración más profunda y de un modo más sencillo para ambas partes. Además, la colocación del pene inversa a la vagina hace que la estimulación del punto G sea bastante más factible. Sin embargo, la realidad es que esta posición se encuentra entre las más denostadas por un amplio porcentaje de féminas.

Tener que arquear la espalda y el cuello y sus consecuentes contracturas musculares, el cansancio en los brazos por aguantar ‘a cuatro patas’, las rozaduras en las rodillas o el hecho de que apenas se note fricción en el clítoris durante el coito; son algunas de las razones que la han convertido en la posición sexual que odian la inmensa mayoría de mujeres. Pero tiene solución.

¿Costosos y aparatosos juguetes sexuales? ¿Nuevos lubricantes con efecto descontracturante? ¿Poner a prueba nuestro nivel de yoga para mantenernos en la postura? Nada de eso. Bajo tu cabeza hay un utensilio de lo más cotidiano que te ayudará a conseguir orgasmos mucho más intensos y placenteros. Haz del perrito tu postura preferida.

¿No llegas al orgasmo? Consúltalo con la almohada

Simplemente con coger la almohada y colocarla bajo el vientre para elevar ligeramente el cuerpo podemos disfrutar de lo lindo. Truco infalible para las más perezosas, recostarnos sobre la almohada nos ayudará a no dejarnos las lumbares y mantener la vagina a la altura correcta.

Quien dice almohada dice cojín, nórdico hecho una bola o cualquier cosa que nos sirva para crear el gran ángulo perfecto para que el pene pueda entrar desde atrás evitando molestias y posiciones agotadoras.

Flying girl.

Utiliza tantas almohadas o cojines como necesites para elevar tu estómago y cintura hasta donde te encuentres cómoda. No solo notarás la diferencia: de una vez por todas conseguirás ese ansiado orgasmo que nunca encontrabas con el hasta ahora poco apetecible doggy style.

Más allá del perrito: elévate hacia el clímax

Una vez solucionado el problema de la postura del perrito, ¿qué tal si aprovechamos que tenemos la almohada en mano para acomodarnos y disfrutar de un sexo increíble? Si la colocamos bajo las lumbares durante el misionero o la cruz, por ejemplo, también nos ayudará a elevar el pubis. La idea es colocarnos de tal forma que el punto G esté en la dirección y ángulo perfectos para lograr el orgasmo vaginal o, por qué no, el combo sexual perfecto estimulando éste y el clítoris a la vez.

Un plus: además de elevarnos puede servirnos para apoyar las rodillas o las manos. Ya estemos a cuatro patas, encima, debajo o de lado, será una interesante aliada en nuestros encuentros sexuales. Sí, el objetivo es disfrutar del sexo y llegar al orgasmo, pero ¿por qué no hacerlo cómodamente?

Aunque probablemente ni se te había pasado por la cabeza -metafóricamente hablando, claro-, el hecho es que existen almohadas específicas para practicar sexo. Ideales para aquellas personas algo escrupulosas que no quieran restregar sus rostros por donde han pasado sus sudorosas nalgas, abdomen o espalda, en realidad son exactamente igual de útiles que aquella sobre la que reposas cada noche tu cabeza o cualquier cojín mullidito que tengas por casa. Sea cual sea tu opción, consulta con la almohada por qué te costaba tanto llegar al clímax. Solo ella tiene la respuesta.

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