Este es el combo sexual perfecto

Fue en el año 1974 cuando la sexóloga Shere Hite publicó un informe con conclusiones bien claras: el 70% de las mujeres no eran capaces de alcanzar el orgasmo mediante el coito si a éste no se le sumaba algún tipo de estimulación del clítoris. Entonces, si la mayoría de las mujeres son clitoridianas y el orgasmo vaginal se queda para un pequeño porcentaje de privilegiadas, ¿debemos olvidarnos de intentar alcanzar el segundo? No, mucho menos si además de tratar de excitar el recóndito punto G provocamos el placer en el archiconocido botón del placer.

Existe y puedes disfrutarlo. Toma nota porque así se puede conseguir el combo sexual perfecto (conocido como el ‘Santo Grial de clímax’ entre los expertos en sexología) y alcanzar un éxtasis simultáneo vaginal y de clítoris. Toma nota, porque probablemente alguna de estas tres técnicas –si no todas ellas– se convierta en uno de tus imprescindibles en la cama.

Masturbación a dos (o tres) manos

No esperes llegar y tocar el santo. Como explica la sexóloga Amy Levine y fundadora de Ignite Your Pleasure, se trata de un objetivo un poco más complejo que el habitual así que “es normal que nos lleve un poco más de trabajo”. La idea no es otra que estimular paralelamente el clítoris y el punto G, y para ello vas a necesitar trabajar dos zonas distintas. Lo más sencillo es comenzar acariciando externamente y, cuando la vagina empiece a estar lubricada, ayudarnos de la otra mano para introducir un par de dedos o un juguete sexual curvado capaz de alcanzar el misterioso punto del placer que, para los desorientados, se encuentra en la parte izquierda de la cara anterior de la vagina a una profundidad de entre 2,5 y 7 centímetros según la mujer. Ojo, porque de no estar suficientemente excitada, el punto G, por así decirlo, no dará señales de vida y te resultará casi imposible localizarlo.

Eso sí, pese a que hablemos de masturbación recuerda: no tienes por qué hacerlo tú sola. ¿Qué mejor qué que alguien te eche una mano –nunca mejor dicho– para probar esta nueva modalidad de orgasmo?

lengua

Durante el sexo oral

Relamer, besar y sorber con cuidado puede estar bien, pero si además añadimos un extra, tendremos la posibilidad de conseguir el orgasmo doble en nuestras propias narices (ejem). Como ocurría con la anterior técnica, a la par que estimulamos el botón externo del placer debemos ir insertando lentamente un dedo colocando la palma de la mano hacia arriba. Una vez esté dentro, lo pondremos en forma de gancho y lo moveremos en pequeños círculos desplazándonos ligeramente hacia la izquierda. Si a medio camino entre la abertura de la vagina y el cuello uterino empezamos a sentir un pequeño bulto del tamaño de la superficie de una nuez y un poco áspero, hemos dado con el punto G. No te olvides de continuar trabajando con tu boca sobre el clítoris para conseguir que la llegada al orgasmo sea simultánea.

A través del coito: ¿qué posturas probar?

Está claro que necesitamos una posición que facilite la doble excitación. Pueden conducir al combo perfecto la de la cruz, en la que cada una de las partes se coloca entrelazando las piernas, es ideal para poder rozar la zona del clítoris con la pierna del otro; o la vaquera, en la que ella misma puede controlar el grado de fricción externo con la profundidad de entrada del pene. Ni qué decir que otros clásicos como el perrito pueden funcionar exactamente igual si la mujer se inclina hasta quedar apoyada sobre sus codos y eleva la pelvis para conseguir la estimulación máxima del punto G. Si a esto le añadimos una mano o un vibrador para estimular el clítoris simultáneamente, vamos por buen camino.

Nadie dijo que fuese fácil, pero merece la pena intentarlo.

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