¿Estás preparado para tener una relación abierta? Cosas a tener en cuenta

Existen muchas formas de vivir las relaciones de pareja. Romper con la monogamia y abrirse a tener relaciones sexuales con otras personas es algo por lo que muchas parejas gays consolidadas deciden apostar. Sin embargo, no siempre es una decisión fácil de tomar. Si tu chico y tú estáis pensando en que quizás podáis tener relaciones sexuales con otras personas por separado, estos consejos pueden ayudaros a que la cosa funcione.

1. Haber disfrutado previamente de una buena sexualidad en la pareja. La sexóloga Núria Jorba señala que “lo ideal es abrir la relación porque hemos experimentado mucho ya y queremos seguir disfrutando de nuevas experiencias o porque pensemos que no somos monógamos por naturaleza”. Por su parte, el psicólogo Juan Macías destaca que “abrir la relación no debe ser una huida hacia delante o una fantasía de solución a los problemas de pareja”, y añade que “lo más importante es tener claro por qué o para qué queremos abrir la pareja”.

2. Establecer una serie de normas al principio.  Para evitar malentendidos y problemas, es conveniente aclarar si se permiten las relaciones con gente conocida, si se pide permiso, si se permite más de un encuentro, si contamos lo que hacemos… Conforme se vaya adquiriendo experiencia, la pareja puede ir reajustando según sus preferencias la hoja de ruta que había marcado.

3. Tener comunicación en la relación.  Contarle a tu chico las relaciones sexuales que has tenido puede ser enriquecedor. “Lo mejor es compartir la información como equipo. Contar las experiencias que tenemos fuera de la pareja puede servirnos como juego que nos despierte el deseo”, aconseja Jorba.

Sexual fantasies

4. Ser personas seguras. No todo el mundo está emocionalmente preparado para este tipo de relaciones, por lo que, según Jorba, “es un reto conseguir que no nos afecte a nuestra autoestima y no nos produzca inseguridad el saber que nuestra pareja tiene relaciones sexuales con otras personas”.

5. Empezar poco a poco. Hacer un trío o ir a locales de intercambio puede ser una buena forma de comenzar a abrir la relación. Jorba así lo recomienda, ya que “de esta forma viviremos con nuestra pareja cómo nos sentimos al ver que está con otra persona y podremos decidir si eso es lo que queremos.”

Una de las mayores dificultades: gestionar las emociones
La principal dificultad de las relaciones abiertas es saber gestionar las emociones que surgen. Para Juan Macías, los celos aparecen porque “una pareja abierta juega roles más arriesgados”. Además, Macías añade que “en el caso de las parejas del mismo género la comparación o el concepto de competencia entre ambos respecto a sus relaciones externas puede complicar las cosas.” Pero sin embargo, para el psicólogo el romper de mutuo acuerdo la exclusividad sexual en una pareja “suele mejorar la relación y además reactivar la vida sexual común.”

En cuanto a los errores, uno de los más frecuentes es abrir la relación porque hay carencias. “Eso siempre acaba mal”, afirma Jorba, que añade que “debe haber una idea de experimentar como equipo, no de mantener la comodidad de nuestra relación intentando cubrir las faltas con otra persona. La idea es abrir una relación para sumar y potenciar, no para solucionar”. La infidelidad, por ejemplo, es un problema que puede seguir estando presente en relaciones polígamas. “La infidelidad existe igual si hacemos algo fuera de los límites establecidos y de los pactos, si ocultamos alguna práctica o alguna información que habíamos decidido compartir como norma”, puntualiza.

Algunas parejas recurren a ayuda profesional antes de abrir la relación porque “son conscientes de que es algo muy complejo y así se aseguran de no romper lo que tienen, haciendo pactos muy claros y abriendo su relación de un modo progresivo”, cuenta Jorba.

No es raro preguntarse qué pasa una vez que se ha experimentado esta forma de vivir la sexualidad… ¿Es fácil volver a la monogamia? “Depende… Hay personas a las que dejar de ser solteras les cuesta mucho y otras las que no les importa renunciar a su estilo de vida. Con las relaciones abiertas ocurre lo mismo”, apunta Macías.

Aunque sean más visibles, las parejas abiertas no son algo exclusivo del mundo gay. “Hay muchos locales, aplicaciones, webs y asociaciones donde las parejas heterosexuales llevan a cabo su apertura” asegura Macías que concluye diciendo que parece que éstas son menos porque en general son menos visibles.

Sobre la duración de las relaciones abiertas, hay opiniones encontradas. Mientras que algunos creen que una relación abierta es solo una etapa de la pareja, otros expertos aseguran que hay quienes hacen de la poligamia un estilo de vida, su modo de llevar una relación y de ser feliz.

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