Esta es la razón secreta por la que practicar sexo es bueno para mantener una relación sana

Esto es así: estamos convencidos de que el sexo es un claro indicativo de una vida en pareja sana y feliz. Una alta cantidad de encuentros sexuales es señal inequívoca de que una relación funciona, y vaticinamos que aquellas parejas que tienen menos encuentros sexuales acabarán yéndose a pique.

Pero, ¿realmente sabemos por qué disfrutar de sexo frecuentemente es tan beneficioso para una relación? ¿Hablamos de auténticos “polvos mágicos”? Como de costumbre, la ciencia ha querido ir un paso más allá de las creencias comunes y han descubierto por qué el sexo es sinónimo de salud en una relación.

Una “razón secreta” que gracias a un equipo de científicos coordinado por la investigadora Anik Debrot ya no tiene ningún misterio. Y sí, estábamos en lo cierto. Pero no tiene nada que ver con que las parejas saludables gocen de orgasmos intensos más a menudo que el resto de los mortales. Atiende: este es el motivo por el que el sexo es uno de los grandes pilares para ser feliz en pareja.

Menos polvos y más sexo con amor

Partiendo de la base de que un estudio anterior demostró que los individuos que practican sexo al menos una vez a la semana muestran mayores niveles de bienestar que quienes lo hacen una vez al mes, Debrot se preguntó si esto pasaba por el sexo en sí o sí había algo intrínseco en la actividad sexual que tanto aportaba a la felicidad de los practicantes.

Passionate and sensual

Tras una serie de cuatro estudios separados, el equipo de investigadores señaló que el bienestar no se deriva del propio del sexo como tal, sino del afecto que acompaña la sexualidad entre los miembros de la pareja. Debrot y sus colegas identificaron que disfrutar de besos, abrazos y contacto físico a diario contribuye de manera única al grado de satisfacción en una la relación y el bienestar general. ¿Quiere decir esto que nos basta con un poco cariño y caricias y que podríamos prescindir del coito para disfrutar de una relación intensa y feliz? No. Resulta que esas muestras de cariño valen el doble cuando estamos practicando sexo

¿Follamos porque hay amor o hay amor porque follamos?

Tras analizar las rutinas diarias de 58 parejas heterosexuales con una edad media de 25 años durante dos semanas, el equipo de Debrot descubrió que las personas calificaron su sensación de bienestar en pareja más alto cuando habían tenido relaciones sexuales en las 24 horas anteriores.

El impacto del sexo en la felicidad se explicó, en gran parte, por el aumento del afecto vinculado a la actividad sexual previa. Lo que vienen siendo disfrutar de unos cariñosos y excitantes preliminares que aumentan la sensación de bienestar con la otra parte y, claramente, animan a repetir. Así, el sexo predice afecto y el afecto, a su vez, predice la actividad sexual. Una pescadilla que se muerde la cola a nivel orgásmico.

“Cuando una persona saca beneficios emocionales del sexo, el grado de satisfacción con su relación de pareja también se promueve con el tiempo”. Vamos, que además los investigadores están convencidos de que quienes mantienen un ritmo de encuentros sexuales frecuente, duran más tiempo: “El estudio demuestra que la base física de las interacciones de una pareja entre sí desempeña un papel sorprendentemente fuerte y poderoso”, concluía Debrot.

Quizás todavía no hayas encontrado la diferencia entre el idílico sexo con amor y follar, pero seguir las instrucciones de los expertos y apostar por un retoce frecuente y cariñoso que te haga sonreír (y repetir), mal plan tampoco es.

Click aquí para cancelar la respuesta.