Esta es la guía definitiva para durar más en la cama

Nunca una cosa que duró tan poco dio tantos problemas. La eyaculación precoz es uno de esos problemas capaces de volver loco a un ser humano, incapaz de entender por qué ESO aparece TAN RÁPIDO. Cada uno tiene sus propios métodos para evitar que el orgasmo llegue así, de esta manera. Para tratar de echar un cable a aquellos que aún padecen este problema, hemos recopilado algunas de los trucos que mejor funcionan. En teoría

1. Alarga los preliminares. La penetración no lo es todo, evidentemente, así que, ¿por qué no alargar el sexo, valga la contradicción,  ampliando los juegos preliminares? Caricias, besitos, susurros y, ejem, en definitiva, todo aquello que no conduce directamente a la consecución del orgasmo por la vía rápida.

2. Deja que ella acabe antes. Uno de los principales problemas de los eyaculadores precoces es que, al llegar al orgasmo, suelen dejar una pareja insatisfecha en el camino. Por eso, lo mejor es ayudarla a acabar antes, ya sea con la boca, las manos o el pene (bueno, con este último, mucho cuidadito, no vaya a ser que al final sea peor el remedio que la enfermedad).

3. Apretar el pene siempre funciona. No, no se trata de estimularlo aún más, sino de, justo antes de la eyaculación, presionar con los dedos la cabeza del pene entre 10 y 20 segundos. Este truco funciona como retardador y hace que el orgasmo tarde un poco más en hacer su aparición…

4. Stop… in the name of love. Hacer una paradita técnica cuando se está a punto de llegar al orgasmo no falla. Es el momento de frenar, respirar profundamente para ya luego continuar como si nada hubiera pasado. Esta técnica también suele dar sus frutos.

Couple kissing in bed

5. La masturbación, esa vieja aliada. Funciona igual que comer una manzana antes de una opípara cena: ayuda a que lleguemos con menos hambre. En el caso del sexo, masturbarse una o dos horas antes puede hacer que disminuya el deseo sexual de manera significativa.

6. Piensa en otra cosa. Distraerse durante unos momentos de la excitación sexual ayuda a que la cosita se alargue un poco más. Hay varias opciones: darle vueltas al final de The Leftovers, hacer la compra del día siguiente, pensar en la muerte… TODO AYUDA.

7. Condones que son abrigos. Bueno, quizá no llegan a tanto, pero son el otro extremo de los llamados extrafinos. Si los segundos buscan una mayor sensibilidad, los primeros buscan blindar el pene para evitar que aquellos afectados por la eyaculación precoz agraven su problema.

8. Anestésicos. Para el pene. Sí, sí que existen y pueden retardar la eyaculación de forma significativa. Se pueden encontrar en forma de píldoras (priligy) o en forma de cremitas (EMLA). Hay incluso preservativos que llevan incorporado el ungüento para tratar de ralentizar el ritmo del acto sexual.

9. Cambia de posición. Si la postura del misionero funciona “demasiado” bien, quizá es el momento de cambiarla por otra. Hay posturas que resultan menos excitantes que otras… quizá es el momento de apostar por esa que, sí, que mola menos, pero que ayuda a durar más.

10. Habla con tu pareja. Muchas veces, el origen de la eyaculación precoz es psicológico, por lo que hablar con la otra persona, quitarle hierro al asunto y normalizar la situación puede ser la solución a un problema de esta envergadura. Eso sí, mejor no recurrir a frases hechas del tipo “Es la primera vez que me pasa”… Si hay algo peor que ser un eyaculador precoz, es ser un cuñado eyaculador precoz…

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