Esponjas menstruales, ¿merecen la pena?

Desde que apareciera en el mercado la primera compresa, allá por 1896, fabricada por Johnson and Johnson, el abanico de soluciones para la menstruación no ha dejado de aumentar: tampones, copas menstruales y también, las esponjas para la menstruación, que quizás te suenen.

Se trata de esponjas, que pueden ser sintéticas o naturales (las más recomendables, seguro que las has visto alguna vez, son las marinas) que se introducen en la vagina al igual que lo harías con un tampón. Para facilitar la inserción es recomendable humedecerlas levemente. Se van cambiando según tu cantidad de sangrado, o sea, cada 4/6 horas, dependiendo del flujo. Para retirarlas, como no tienen cuerdecilla como el tampón, tienes que introducir un dedo y arrastrarla suavemente hacia afuera. Después, simplemente tendrás que lavarla, secarla y guardarla en su bolsita. Algunas son de un único uso y otras pueden ser utilizadas durante varios ciclos, por lo que su precio aumenta.

natural sponge

Pero, ¿merecen la pena? ¿qué pros y contras tienen? La sexóloga Raquel Graña nos lo aclara: “Las de espuma son sintéticas y por lo tanto estaríamos introduciendo más químicos en nuestro cuerpo, yo recomiendo mejor la copa menstrual. Además, la esponja seca la lubricación vaginal por lo que las relaciones sexuales pueden ser dolorosas, para evitarlo es mejor combinarlas con un lubricante. Son muy adecuadas si quieres tener relaciones sexuales y que no se vea la regla por ningún lado. Y como punto a favor hay que decir que son cómodas y que se retiran fácilmente”, explica.

¿Qué opinión le merecen las naturales? “Su duración es mayor, hasta 5 o 6 ciclos menstruales, por lo que pueden reutilizarse y ayudan a contaminar menos durante ese tiempo. Hay dos tipos: las naturales y las blanqueadas. Las primeras son más naturales que las segundas, que también estarían tratadas químicamente y, por lo tanto, tendrían consecuencias en el organismo”, añade.

Otra de sus desventajas es que, al limpiarlas, si utilizas jabones puedes alterar después el ph de la vagina (y en este caso no se pueden esterilizar como la copa, ya que dañarías la esponja). Pero sin duda una de sus mayores ventajas es que pueden utilizarse durante el coito: y no temas, no se pierde por el cuerpo, después te la retirarás como hemos detallado anteriormente. Además, puedes recortarlas al gusto para que se adapte a tu anatomía o simplemente, combinar distintos tamaños en función de los días del ciclo.

Así que ya sabes, existe una opción más para los días de la regla: tú eliges. En todo caso, un último consejo: cuanto más compacta, mejor, ya que si tiene muchos orificios, al tirar de ella una vez dentro, puede romperse. Las compactas salen mejor.

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