¿Es normal pensar en otra persona mientras lo hago con mi pareja?

¿Es una fantasía? ¿Es poner los cuernos? ¿O es otra manera de tener sexo? Preguntas, preguntas, siempre demasiadas preguntas y muy pocas respuestas. Empecemos por lo principal: si crees que nunca has pensado en otra persona mientras lo haces con tu pareja te estás mintiendo a ti mismo. Acéptalo. Y ahora vuelve a la situación. Estás en la cama con tu chico o con tu chica y de repente tu mente se desplaza hasta aterrizar en otra cara, en otro cuerpo. Te ha pasado, ¿verdad? Es difícil no sentirse culpable por eso. ¿Debería decírselo? ¿Se trata de algún tipo de trampa emocional? ¿Soy un monstruo? Spoiler: NO.

Pensar en otra persona durante el sexo es perfectamente normal. Una encuesta realizada a 1.300 personas por una compañía británica de juguetes eróticos asegura que el 46% de las mujeres y el 42% de los hombres fantasean con otra persona cuando tienen relaciones sexuales. Pero sí, genera cierta angustia. Para aliviar un poco la confusión y eliminar esa culpa innecesaria, tratamos de diferenciar lo que los sexólogos consideran ‘normal’  de lo que podría ser una señal de que tu pareja y tú necesitáis un poquito de ayuda. La sexóloga Raquel Graña lo corrobora: “No hay ningún tipo de problema en pensar en otras personas cuando estamos con nuestra pareja en la cama. Si bien, es cierto que lo correcto sería que la fuente principal de excitación fuese la pareja en ese momento”.

Hay especialistas que no sólo consideran normal pensar en otra persona durante el sexo, sino también sano. Hacerlo de vez en cuando sería algo así como abrir la caja de herramientas del orgasmo, y por lo tanto se recomienda su práctica. Especialmente para hombres que tengan problemas para mantener una erección, o mujeres a las que les cuesta llegar al clímax. Pensar en algo que te excite sería más que acertado y estaría permitido en estos casos. Ese algo puede ser una escena porno que has visto recientemente, ese profesor del que te enamoraste el segundo año de universidad o incluso alguien que acabas de ver en la tienda de la esquina. Lo que sea que te funcione.

Puede servir para una falta de excitación momentánea

Además de como estrategia contra la disfunción eréctil o una falta de excitación momentánea (les pasa a todos), otro escenario común que puede llevar a una mujer a pensar en otra persona es durante el sexo oral. Muchos chicos se presionan a sí mismos para llegar al orgasmo cuanto antes durante una felación, y no hay nada más difícil que lograrlo bajo presión. En esta situación a veces es conveniente dejar que la mente se desvíen hacia otro lugar más relajante. Si a ti también te cuesta mantener el tipo hasta que tu chico consigue tocar el cielo con las manos, prueba a centrarte en las sensaciones físicas de lo que está sucediendo, pero deja que tu cerebro realice una pequeña y agradable escapada.

Intimate moments for this couple

También puede ser útil pensar en otra persona si necesitas condimentar un poco tus relaciones sexuales o si estás ansioso por tener tenerlas. Cuando llevamos mucho tiempo con alguien el sexo puede ser aburrido y monótono, y uno de los dos puede experimentar algún tipo de ansiedad sexual. Ser capaz de aprovechar una fantasía erótica o imaginarse con ese otro alguien que te despierta deseo sexual, te ayudará a volver al momento.

Ok pero, ¿dónde está la línea que separa fantasía de traición? Incluso cuando es normal y está bien, tanto pensar en una persona en particular (como un ex) como en alguien sin nombre distinto a tu pareja cada vez que tienes relaciones sexuales puede ser señal de un problema más profundo. Por ejemplo, una cosa es fantasear ocasionalmente con extraños que has visto en el transporte público, y otra es tener una fantasía recurrente durante el sexo real de que estás haciéndolo con tu ex y no con tu pareja actual. Sentir un vínculo emocional con quien sea que estés pensando durante el sexo es más preocupante y quizás deberías plantearte hablarlo con un terapeuta. Y es que esta pauta podría convertirse en un problema más grave si comienzas a sentirte emocionalmente distante durante el sexo usando la fantasía como forma de escape en lugar de como una herramienta para mejorar la experiencia íntima.

¿Hay que contárselo a la pareja?

Llegados a este punto, ¿deberías contárselo a tu pareja? Sí y no. Eso lo sabes tú mejor que nadie. Como decíamos, no siempre es algo que necesariamente se necesite discutir, pero si es recurrente o si descubres que no puedes llegar al orgasmo o mantenerte excitado sin pensar en esa otra persona, probablemente deberías plantearte si tu relación actual te satisface lo suficiente. No hace falta que te recordemos (pero lo hacemos) que tu partener debería excitarte más que nadie, y no tendrías que sentirte mal por usar una fantasía ocasional para llegar al clímax.

No obstante, nada de esto es algo por lo que tengas que sentirte culpable. Y si no te estás imaginando constantemente a alguien con quien tienes apego emocional, ni siquiera tienes de qué preocuparte. Te conoces a ti mismo. Si crees que es significativo que estés pensando en otra persona durante el sexo, sabrás preguntarte por qué. De lo contrario, disfruta de las fantasías como lo que son, fantasías. Todos tenemos derecho a pensar en lo que nos dé la gana sin que otra persona nos diga lo que está bien o mal.

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