¿Es mejor el sexo si tengo ganas de hacer pis?

Hay experiencias sexuales que llegan buscadas y otras que experimentamos por pura casualidad. Así, quizás porque te acababas de levantar o porque el encuentro sexual te pilla de improviso, te pones a hacerlo con la vejiga llena y la sensación, que comienza a lo mejor siendo algo incómoda, también resulta, para tu sorpresa, muy placentera.

Tener relaciones sexuales “con ganas de hacer pis” es una de esas cosas que a todos nos ha pasado, pero que no siempre hemos comentado. Sin embargo, en Japón, donde siempre van un paso más allá, hasta le han dado un término propio a esta idea: Omorashi.

Lo primero que hay que aclarar, según el sexólogo Fernando Villadangos, presidente de Al- Garaia, es que “hay que tener en cuenta que la vejiga llena presiona de forma interna otros órganos como la próstata en el hombre o el útero y la zona interna de la vulva en la mujer y, por supuesto, aumenta la tensión en la uretra”. Si bien es cierto que esto puede provocar que “las sensaciones sexuales pueden cambiar y mucho, nada garantiza que sea algo placentero”. Así, para algunas personas se convierte en algo molesto, por lo que “prefieren ir al baño y vaciar la vejiga antes del sexo”, mientras que otras “pueden encontrar esta situación novedosa o altamente excitante, por la misma causa”.

Sexy lingerie on female legs seated at a toilet

De hecho, como insiste el sexólogo, “sobre todo en hombres, parece que las erecciones matutinas tienen que ver, en parte, con la presión de una vejiga llena en la zona interna genital, aunque también con un aumento de testosterona en sangre por las mañanas”. Por ello, según Villadangos, “no hay ningún problema en aprovechar esa erección o ese momento para tener relaciones sexuales de coito y disfrutar del mismo, aunque todo tiene sus limitaciones”.

Una de las dudas que surge al respecto es si, al tener la vejiga tan llena, es posible orinar en medio de la relación sexual. De hecho, dentro del omorashi japonés, también es común “orinarse encima incluso en lugares públicos y de forma evidente”. A este respecto, el presidente de Al- Garaia, explica que “es difícil aunque no imposible”. Más concretamente, incide en que “muchas personas tienen un tono muscular genital bajo y eso hace que puedan ocasionarse pérdidas de orina durante el sexo. En este caso, retener la vejiga llena podría ser desaconsejable”. Igualmente, cabe recordar que “el orgasmo consiste en una serie de contracciones intensas de toda la musculatura, que rodea y sostiene los genitales, y que se trata de una conducta refleja donde el control voluntario disminuye. En este sentido una mayor tensión, provocada por una vejiga llena, puede provocar pérdidas en el momento del orgasmo con bastante facilidad”.

Si orinarse encima puede ser uno de los riesgos, en el caso concreto del omorashi japonés, donde la idea es retener la orina durante el mayor tiempo posible hasta tenerla prácticamente llena en el momento de la relación sexual, el otro síntoma de alerta es el dolor o incluso las posibles infecciones urinarias. “El sentido común nos indica que el dolor es un avisador natural que nos dice que estamos pasando un límite y que deberíamos tenerlo en cuenta”, insiste Villadangos.

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