¿Es fácil ser madre soltera en España?

En esta sociedad en la que tenemos que compaginar trabajo, deporte, cultura, socialización, más trabajo, más socialización y más trabajo… en la que las horas pasan, pero no hay tiempo para nada, una se pregunta si puede llegar a ser madre si lo desea y más si lo hace en soltería.

Muy a pesar de creer que es imposible, varias mujeres valientes cuentan su experiencia y lo que ha supuesto para ellas en sus vidas.

Una de las entrevistadas, Laura Mataix, cuenta que su entonces pareja y ella decidieron tener un bebé, pero “durante el embarazo la relación se complicó tanto que  tuve que volver a casa de mis padres porque no tenía dinero para mantenerme sola”.

Diferente es el caso de África Expósito que no buscaba ser madre, pero se quedó embarazada a los 18 mientras estudiaba bachillerato. A pesar de la dificultad, consiguió “hacer la selectividad con un bebé de un mes y estudiar lo que me proponía”.

Todas coinciden en lo complicado que es madre soltera. Tal y como comenta Mataix, “la maternidad y más si eres primeriza es complicada. Afortunadamente tuve y aún tengo techo y comida gracias a mis padres y con mi sueldo me encargo de mi hija de 16 meses”.

Por su parte África está de acuerdo en la complejidad y también habla del apoyo que siempre tuvo de sus padres, que cuidaban a su hijo mientras estudiaba y trabajaba. “Me independicé cuando mi hijo tenía 3 años y ya tenía mi trabajo estable. Así que imagino que como toda madre soltera, lo conseguí haciendo piruetas para llegar a todos lados”.

Sad little child, boy, hugging his mother at home

“Lo más complicado de ser madre es la conciliación en el mercado laboral, ya que es inexistente”, explica Laura.  “En algunos empleos puedes pedir la jornada reducida o la hora de lactancia, pero aparte de eso, te absorbe. Al final tienes que elegir entre ganar dinero para mantener a unos hijos que no ves o ver a tus hijos y no trabajar.

Las ayudas brillan por su ausencia

Otra de las entrevistadas, Eva Suárez, denuncia la situación en la que se encuentran las madres solteras a nivel institucional, ya que, asegura, no reciben “ninguna ayuda estatal”. “La Seguridad Social te da mil euros de pago único si ganas menos de 12.500 euros brutos al año. Y en concreto, en la CCAA de Madrid no puntúa que seas madre soltera a la hora de solicitar plaza en guardería pública. En otras CCAA como Galicia o Cataluña sí”, explica.

En cuanto a los prejuicios a la hora de presentarte como madre soltera en sociedad, Laura asegura que al principio perdió varias amistades, pero “afortunadamente ahora mismo me rodeo de un entorno cercano que no tiene problemas con mi situación”. Sin embargo, añade “a nivel social percibo cierto desprecio y condescendencia respecto a las madres solteras, en especial cuando salen del rol de madre y tienen vida social o vida íntima o de pareja. Se reciben muchas críticas o dificultades a la hora de encontrar pareja”.

Para Eva lo más sangrante es que “lo primero que te pregunten es quién es el padre, como si estuviésemos en el medievo”.

Por su parte, África sostiene que los prejuicios cada vez son menores aunque “todavía te encuentras gente que te dice que un niño necesita vivir con un padre y una madre”.

Dada la situación cabe preguntarse si es posible ser madre soltera y no morir en el intento. “Todo es  proponérselo y organizarse. Y, por supuesto, aprender a estirar el dinero como un chicle….”, cuenta África.

Parece que hay aspectos muy positivos de ser madre soltera. Tal y como cuenta Laura: “ conoces lo que es amar incondicionalmente, te superas a ti misma, te sientes útil, sacas lo mejor de ti, recibes el triple de lo que das cuando ves que tu hija es feliz y sana”.

Eva coincide y afirma que “lo más positivo es ser madre a secas. Dar vida, verle crecer, lo que recibes de tu hijo más adelante y la complicidad que se genera entre ambos”.

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