En la variedad está el gusto: descubre qué tipo de vagina tienes

No extraña hablar del tamaño del pene o de sus distintas formas, pero no sucede lo mismo con la vagina o, mejor dicho, la vulva, es decir, la parte exterior de los genitales femeninos. Pues sí, existen tantas vulvas como mujeres, cada cuerpo es distinto y varía la forma y el tamaño. Esta zona consta de los labios mayores y menores, el clítoris y la abertura vaginal. Y su apariencia no suele coincidir con la de las actrices porno, cada vez más solicitadas en las clínicas de cirugía estética.

Los labios interiores y exteriores unas veces cuelgan, otras están más hinchados, a veces son casi invisibles. Algunas personas tienen un orificio vaginal más ancho, otras más estrecho. El clítoris puede ser grande o pequeño y puede sobresalir o estar debajo oculto tras el capuchón. A pesar de esa diversidad, algunas características sí que son más comunes y se distinguen cinco tipos de vulvas. Averigua cuál es la tuya:

1-Labios menores más largos. Esta forma, en la que la longitud de los labios internos es mayor que la de los externos, es el tipo más habitual. Así que si descubres que encajas en esta descripción, tranquila, son supernormales, como explica este estudio. No se trata de ninguna anomalía ni hipertrofia y no debe acomplejarte. Otras personas nacen con unas orejas o una nariz grande, pues esto es lo mismo, pura genética. Se le conoce como forma de mariposa.

Woman looking with a magnifying glass on her pubic hair

2-Labios internos asimétricos. También es muy normal tenerlos de diferente tamaño o forma. Es más, la simetría es rara en la naturaleza. Es frecuente tener un pie más largo que otro o un seno más grande que otro.

3-Labios externos curvos. Para que puedas visualizar este tipo, imagina una herradura. Se curvan hacia el exterior y los labios internos quedan a la vista.

4-Labios externos mayores. En este caso los labios internos son más pequeños, no sobresalen y quedan protegidos. También se llama ojo cerrado o con forma de beso.

5-Labios pequeños y simétricos. Conocida como “Barbie”, para algunas es la vagina perfecta, la más solicitada en las labioplastias por su simetría, aunque es la menos común.

La genética determina en gran medida la forma de tus genitales, que se desarrollan a medida que crecemos, igual que los senos. Sin embargo, hay otros factores que puede influir en la morfología de los labios. Por ejemplo, un aumento de peso puede contribuir al aumento de tamaño de los internos. Y adelgazar puede conllevar a la flacidez y el alargamiento. Los cambios hormonales, los partos y la edad también influyen en el aspecto.

Algo que también varía en cada mujer es el color de la vulva. Puede ser tirando a rosa, a marrón, rojo o violáceo. Y no tiene por qué coincidir con el tono de la piel de la mujer, igual que sucede con los labios de la boca.

Esperamos que esta información te sea útil si estás considerando someterte a una labioplastia. Aunque tu vulva te parezca fea, ya ves que las variaciones de tamaño y forma entran dentro de lo normal. Otra cosa es si sientes incomodidad o roce o te afecta psicológicamente, entonces ya no es una cuestión de estética sino médica. A veces sucede que los labios pueden causar molestias, especialmente durante el sexo o mientras te ejercitas. Pero la mayoría de las operaciones se practican por una cuestión de imagen. ¡Así que quiérete, y no te sientas acomplejada! Fijo que a tu pareja no le importa, es más, seguro que le encanta y estás preocupada sin motivo. Consulta con tu ginecólogo y él te ayudará, si estás preocupada.

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