El truco definitivo para tener el mejor sexo del mundo

Parece que en el imaginario popular, que seas actriz porno te convierte ipso facto en un diccionario de fetiches y fantasías. Una consejera que resolverá cualquier duda que tengas en el terreno sexual. Porque… ¿Tú follas mucho, verdad? La experiencia te habrá rociado cual dorada ambrosía con un conocimiento sin igual. ¿Cómo hago para correrme antes? ¿Y para aguantar la eyaculación? ¿De qué manera puedo hacer que mi chico pierda la cabeza cuando le toco?

Yo lo veo mucho en las entrevistas. Venga, ¿nos das un consejo para hacer buenas mamadas? ¿Cuál es la mejor postura para llegar al orgasmo? ¿De qué manera se hace un buen cunnilingus?. Seguro que siendo actriz porno, nunca nadie te lo ha preguntado. Seguro que me puedes dar un buen titular.

A todos no nos gusta lo mismo

De lo que se olvidan todas estas personas es que ni todos tenemos el mismo cuerpo, ni estamos cortados por el mismo patrón. Que las prácticas que nos ponen no son homogéneas ni fantaseamos con las mismas cosas. La construcción del deseo es extremadamente compleja. Si, es genial poder poner de título “Amarna nos confiesa sus secretos sexuales” o “15 trucos de una actriz porno para chuparla como dios manda” pero si nos ponemos realistas y pasamos de los sensacionalismos baratos y los titulares al estilo “Buzzfeed”, lo cierto es que no existe ninguna estratagema mágica que funcione con todo el mundo.

Couple man and woman lay cuddling on the bed

Y entonces, ¿a qué viene el título de este artículo? Estoy segura de que queréis saber cuál es el truco definitivo para saber cómo follar bien, pero no os va a gustar. No es una posición acrobática con los dedos pulgares, ni una retahíla de consejos aleatorios.

Aquí lo tienes: practica la escucha activa. Comunícate con tu pareja. Entiende que no todos funcionamos de la misma forma.

Pregunta antes de probar algo nuevo

Que eso que le encantaba a tu exnovia puede que a esta chica no le haga la más mínima gracia. Que antes de probar algo nuevo, es mejor preguntar. Que si no tienes claro de qué manera poner las manos, cómo usar la boca o cuál es la presión adecuada para que tu amante se retuerza en remolinos de placer, simplemente averígualo con una buena comunicación. Pierde el miedo a indagar. Y empieza de menos a más. De menor a mayor intensidad, no vaya a ser que estés con un chico hipersensible y te pases de la raya.

¿Que te da palo cortar el rollo cuando ya estáis metidos en la acción? Tiene todo el sentido del mundo. En ese caso haz un ejercicio de empatía e intenta ponerte en el lugar de tu acompañante. ¿Que se queda quieto y deja de gemir? Para. Pero si ves que la cosa no está funcionando, pide ayuda antes de ponerte a probar los trece secretos mágicos para el sexo perfecto que te explicó tu primo.

Los trucos de revista femenina no funcionan, os lo prometo. Menos ilusionista barato, y más escuchar.

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