¿El sexo puede provocar un paro cardiaco?

No hace falta que os expliquemos -porque lo habréis experimentado- que hacer el amor te pone a mil de excitación y, con el movimiento, aumenta tu ritmo cardiaco. Echar un polvo no es un entrenamiento en sí mismo, pero se trabaja a nivel cardiovascular con mayor o menor intensidad dependiendo del tiempo que dure y de lo mucho que te muevas. Con más latidos por minuto, la presión arterial se eleva, así de simple. Por eso, nos hemos preguntado si el sexo incrementa el riesgo de sufrir un ataque al corazón, una de las principales causas de muerte en Europa.
En nuestro país, cada año mueren por este motivo entre 30.000 y 45.000 personas. No sabemos qué porcentaje de ellos está vinculado al sexo, pero en Estados Unidos, donde cada año mueren 300.000 personas por un paro cardíaco repentino, se ha elaborado un estudio en el que se ha constatado que solo un 1 % de los ataques al corazón están relacionados con el sexo.

Está claro que fornicar puede dar lugar a que el corazón colapse y te dé un ataque, pero es algo muy raro, nada habitual, según esta investigación que estudió a 4.500 personas que pasaron por ese trago de forma repentina, aunque solo ese pequeño porcentaje ocurrió durante o inmediatamente después de la actividad sexual.

Así que no temas, entrégate a tope porque la probabilidad de que suceda es muy baja, especialmente si eres mujer: de los hombres estudiados, aproximadamente 1 de cada 100 casos de paro cardíaco estaban relacionados con el sexo, comparado con solo 1 de 1.000 casos entre las féminas. Respecto a la edad, la mayoría de los que sufrieron el fallo cardiaco mientras copulaban eran algo más jóvenes que los otros, de unos 60 años frente a los 65 años de media del resto. Ambos grupos presentaban enfermedad cardíaca y tomaban medicamentos para el corazón, explican los investigadores.

Heartache

Y si estás enfermo del corazón, ¿está contraindicado el sexo? Acudimos a la página web de la Fundación Española del Corazón y encontramos esta pregunta de un usuario: “Me han diagnosticado una enfermedad cardiovascular; ¿puedo tener relaciones sexuales?”. Y esta es la respuesta de los expertos: “La actividad física que requiere una relación sexual se compara con la necesaria para subir dos pisos de escaleras. Si usted es capaz de subir dos pisos de escaleras sin tener dolor en el pecho o fatiga excesiva, será capaz, desde el punto de vista físico, de mantener relaciones sexuales plenas”. ¿Y después de un infarto?”, pregunta otro. Pues como cada persona es un mundo, mejor consultar con el cardiólogo, dicen.

Ahora, ponte en lo peor, e imagina que le sucede a tu pareja, ¿sabrías responder? En el estudio se comprobó que solo un tercio respondió como se debe responder, que es practicando la técnica RPC (Reanimación Cardiopulmonar). ¿La conoces? Pues deberías. Todos deberíamos. Grosso modo, consiste en arrodillarse al lado del cuello y los hombros de la persona afectada; colocar la palma de una mano en el centro del pecho de la víctima y la otra mano sobre ella; posicionar los hombros en línea con las manos con los codos rectos; utilizar el peso del torso para empujar hacia abajo, aproximadamente 5 centímetros, a una velocidad de unas 100 a 120 compresiones por minuto. Pero antes de esta maniobra, hay que tomar algunas precauciones.  En este enlace a la web  de la Cruz Roja detallan toda la información.

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