El 42: la nueva postura para practicar sexo oral que ya hace sombra al 69

¿Cuál es tu postura favorita para practicar sexo oral? Si tu respuesta es “el 69”, puedes ahorrarte la lectura: este artículo no es para ti. El 42 es una alternativa para todos aquellos que la consideramos sobrevalorada. O dar placer o recibirlo, pero ambas cosas a la vez ¡no!

La postura más famosa para practicar sexo oral ha sido el 69 desde que tengo memoria, y no porque sea la más cómoda ni la que garantice los mejores orgasmos. De hecho, somos muchos quienes opinamos que su buena reputación es inmerecida.

Dicen de ella que favorece la igualdad en la cama, pero… ¿qué tiene de bueno quedar IGUAL de insatisfechos? Es imposible concentrarse en el placer propio cuando tienes la misión de procurar el placer ajeno. Que sí, que habrá a quien le dé morbo la práctica mutua e invertida, pero… ¿Cuánto te dura la ilusión? ¿Cuánto tardas en concluir que aquello es un auténtico aburrimiento y que ni siquiera merecerá la pena por el hecho de satisfacer al otro?
Sus crecientes detractores han salido en busca de una nueva posición, y han encontrado una bastante más lógica y placentera. Ha recibido el nombre de ‘el 42‘ por la forma que dibujan los cuerpos una vez en situación.

Uno de los dos miembros de la pareja, el que va a recibir el sexo oral, se colocaría sentado en el borde de la cama, un poco inclinado hacia delante. De esta forma, su cuerpo tomaría la forma de un 4 si lo observáramos de perfil.

Sexy woman in her underwear sitting on a chair and holding her hands. Shot with Canon EOS 5D. Horizontal format
El otro integrante sería quien dibujase el 2 con su cuerpo durante su misión de proporcionar placer. Lo haría desde el suelo, partiendo de la posición de rodillas, frente a frente, casi sentado sobre sus talones y curvando la espalda para acceder a los genitales de su pareja.

Hay quienes opinan que esta postura es algo egoísta si se la compara con el 69. ¿Y a quién le importa su opinión? La mayoría de nosotros no busca consenso fuera de su intimidad sobre el tipo de sexo que es justo o injusto. Si ambos participantes están contentos con el cambio, bienvenido sea.

Es más: esta deseada justicia no tiene porqué ser simultánea. Hablamos de una posición en la que los roles, ‘activo’ y ‘pasivo’, no están asignados a un sexo en concreto. Ambos participantes pueden intercambiar sus papeles en cualquier momento.

No es que hasta ahora no existiera el 42, sino que simplemente se le había privado de un nombre. La ventaja de este número respecto al famoso 69 es que cada uno puede concentrarse en su papel: uno se preocupa de sentir y el otro de hacer sentir. Mucho más fácil, ¿no?

Se trata de una postura muy fácil de proponer en la cama, casi intuitiva. Arrastrar a tu pareja al borde tiene cero complicaciones y, una vez allí, tú decides qué rol te apetece desempeñar. Ninguna persona de mente sana te considerará egoísta por querer ocupar el lugar pasivo, siempre que ese empeño no sea recurrente y casi exclusivo.

El placer de dar y el de recibir suelen situarse casi al mismo nivel, y una de las señales más claras de que has alcanzado un buen grado de confianza con tu pareja es sentirte libre de escoger dónde situarte en casa momento.

Passionate young couple having sex in bedroom

El 42 es una postura sencilla, placentera y mucho más cómoda que otra de las más nuevas, que se está haciendo un hueco ya en la lista de las que más gustan: el 68. Te contamos hace un tiempo en qué consistía esta alternativa al 69, igual de divertida y morbosa pero con función única para cada integrante.

Todas tienen cabida y cada una tiene su momento. ¡A probarlas todas! Si no lo haces, serás incapaz de discernir cuál es mejor.

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