Dime cómo eres y te diré que app debes usar para ligar

Antes de descargarte una app para ligar o inscribirte en una web, debes tener muy claro qué es lo que quieres. Porque no va a ser lo mismo si buscas cachondeo que si quieres encontrar pareja, si prefieres una aventurilla duradera sin muchos compromisos, si tu target es el público guiri o mueres por meter entre tus sábanas a un cani. Cuidadito con dónde te inscribes, porque acabarás la noche en la cama de un tipo con barba que te recitará en pelotas a Kavafis cuando tú morías por ir a ver en directo a Gemeliers. O tal vez acabes comiendo paella en casa de la madre de alguien que no tiene ni la más remota idea de que tu plan para la jornada era poner en práctica el Kama-sutra.

Pero no sufras, porque para arrojar un poco de luz sobre todo esto ya estamos nosotros. Dinos qué andas buscando y te diremos en qué app o web vas a encontrarlo. Para ello, obviamente, no nos basamos en conjeturas subjetivas, Dios nos libre, sino que hemos consultado a nuestras fuentes habituales en materia de ligoteo. Las Nenas –ese grupo de Whatsapp de amigas siempre dispuestas a colaborar en la difícil tarea de esclarecer los misterios del folleteo contemporáneo– no han tenido reparo en interrumpir un acalorado debate sobre si Jarvis Cocker ha mejorado con la edad para darnos estos sabios consejos.

1- Quiero follar. Apúntate a Tinder sin dudarlo. De hecho ni siquiera hace falta que acabes de leer el artículo, ya puedes entrar en esta aplicación y ponerte manos a la obra a dar me gustas como si el apocalipsis se hallase a la vuelta de la esquina. Y tómatelo así, como un divertimento, pues cualquier otro acercamiento a esta aplicación, ideal para recién separados que buscan recuperar el tiempo perdido, puede romperte el corazón.

2- Quiero follar con alguien listo. Ojo, que hay incluso quien se pone exquisito y decide que, aunque solo sea para un escarceo, mejor que sea con alguien que no tenga serrín en el cerebro. Para eso, aseguran Las Nenas, mejor Happn. Al parecer esta aplicación que te pone en contacto con las personas que te has cruzado, y que permite encuentros mágicos con el dependiente de la panadería o con un tipo con el que intercambias miraditas en el bar, es algo más compleja que el resto, y su mecanismo bastante menos intuitivo. Esto excluye automáticamente, nos han contado Las Nenas –que de vez en cuando se ponen exquisitas y parecen olvidar una serie de plazas en las que han toreado a lo largo de su vida–, a todos aquellos que no cuentan con las suficientes neuronas para entender Happn. Para contrarrestar esta opinión absolutamente arbitraria emitida por Las Nenas hemos consultado, claro, a otras Nenas de otros grupos. “Uy, sí, yo me hice un Happn pero me borré porque no lo entendía”, nos dice una. Pues eso.

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3- Quiero casarme con alguien aburrido. Este suele ser el objetivo en la vida de un alto porcentaje de la población mundial, que curiosamente no suele ser el target con que se topan Las Nenas en sus cursos sobre poesía maldita y sus vernissages de arte conceptual. Si tu plan es casarte con alguien madurito, tirando a conservador –y no hablamos de una opción política, sino vital–, que le guste a tu madre y no te la líe en las fiestas, entonces ya puedes desembolsar los 40 pavos mensuales que cuesta eDarling y ponerte a picar piedra. La sorpresa no volverá a tener cabida en tu existencia, puede que la más profunda tristeza te pudra por dentro al vivir rodeado de personas que no entienden tu humor (o que, de hecho ni siquiera saben que tienes humor), pero harás barbacoas los domingos y tu vida transcurrirá, plácida y previsible, alejada de sensaciones como el vértigo o la incertidumbre.

4- Busco un guiri underground. Aseguran Las Nenas que, al fin, esto de los targets acaba siendo en ocasiones una patraña, y que mucha gente está en todas las apps, de manera que hay que hacer un caso relativo a estos consejos –ellas, siempre con la ética por delante–. Pero OK Cupid, dicen, es una app repleta de guiris, en la que la lengua vehicular es el inglés (lo que provoca que acabes llamando “man” a un tío de Albacete). El ambiente es más arty en OK Cupid, con más presencia de artistas, músicos e intelectuales, y tiene, además, un test de afinidad que puede ayudarnos en nuestra búsqueda: cuando te das de alta, te hacen una serie de preguntas sobre tu vida, tus pensamientos, tus opciones políticas, tu manera de enfocar la vida (puedes contestar las que quieras) y te dicen qué índice de compatibilidad tienes con tus posibles parejas. De manera que, si llega la cita, puede ser que no haya feeling pero siempre habrá, probablemente, una conversación interesante.

5- Busco un cani. Badoo y Pof parecen ser las apps especializadas en un público más choni que las anteriores. En Badoo, dicen Las Nenas, muchos usuarios ya no se molestan siquiera en tomar café y quedan para ir directos al folleteo, mientras que en Pof, al parecer, hay algo más de parafernalia para los que prefieran un poco de puesta en escena. Si buscas exquisitez, huye.

6- Busco una aventura con continuidad y quién sabe. Meetic es la opción si buscas conocer gente, quedarte si la cosa vale la pena y largarte a otra flor si no te convence lo que encuentras. Meetic fue la primera, hay que pagar y todavía conserva la solera de los pioneros. Dicen Las Nenas que el usuario tipo de esta aplicación no busca por fuerza una pareja pero tampoco quiere follar con cuantas más personas mejor. Ya le parece bien una aventura con continuidad, que puede acabar en pareja si la cosa funciona o quedarse así si ambos lo deciden. El usuario de Meetic, afirman Las Nenas, no va a llamarte borracho a las 2 de la mañana y ofrecerse a pagarte un taxi para que te largues de su casa a las 5 h. Eso sí, para eso vas a tener que pagar 34,99 € mensuales.

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