Dime cómo duermes con tu pareja y te diré cómo es tu vida sexual

La cama es el gran chivato de cómo llevamos nuestras relaciones íntimas. No solo da información cuando estamos en plena faena, sino también –y aquí viene la novedad- cuando la utilizamos SOLO para dormir. En pareja, se entiende. Porque cuando dormimos solos, roncando a pleno pulmón y con un pijama amarillo, no hay información relacionada con el sexo que pueda salir de ahí. Eso no lo descifran ni Google Translate, Siri y el algoritmo de Facebook juntos.
 


Otra cosa es cuando yacemos en el lecho junto a la persona amada. Ahí sí que podemos sacar información. Mattress Advisor, una web dedicada al mundo de los ¡colchones! ha llevado a cabo un concienzudo estudio para analizar la vida sexual de las parejas en función de cómo duermen, aunque, vistos los resultados, es una investigación circuscrita al público heterosexual. Ah, y al público estadounidense. Y sí, por como sobamos se sabe como follamos.

En una escala del 1 al 5, donde 5 significaría que lo hacemos todas las noches, la postura durmiente que más alto puntúa es en la que los cónyuges duermen abrazados frente a frente. ¿Qué hermoso, verdad? Un 4,2 es el índice que logra, aunque ya sospechábamos que si eres capaz de dormir así de acaramelado junto a alguien es que estáis toda la noche dale que te pago.

Getting a peaceful night of rest

En segundo lugar, con un 3,7, está la cucharita con el hombre abrazando a la mujer, que muestra que sí, que hay pasión, aunque quizá no tanta como en la primera opción. El podio lo completa la postura con el hombre tumbado sobre su espalda y el brazo izquierdo pasado por el hombro de la mujer y las piernas entrelazadas: un 3,4 es la nota para esta postura más relajada y que evidencia ya un poco más de distancia. La misma nota la obtiene la postura con el hombre tumbado sobre su espalda y su amante situada parcialmente sobre él mientras que en el quinto lugar aparecen los dos tumbados uno al lado del otro, con una puntuación del 3,3. Poco contacto físico hay ya en esta última, en efecto.

Ojo, porque el estudio también revela jugosas informaciones aparte de la frecuencia de las relaciones sexuales. Por ejemplo, para los hombres la peor postura para dormir sería aquella en la que la mujer yace sobre él, mientras que la mejor sería la de espalda con espalda. Esa también es la favorita entre las mujeres, mientras que la peor para ellas es en la que hacen la cucharita con su cónyuge. ¡Viva la comodidad!

Finalmente, más conclusiones de cajón de madera de pino. En el inicio de las relaciones, las parejas prefieren dormir haciendo la cucharita, mientras que, con el paso del tiempo se pasa a la postura espalda con espalda. ¿Será porque la pasión disminuye y cede paso al ‘déjame, cariño, que necesito dormir a gustito’? Todo pinta a que sí. ¡Qué bonita la pasión y qué poco dura la jodía!

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