Diez señales de que vuestra relación está en las últimas

Es posible que solo estéis pasando por un mal momento y que esos defectos que observas en vuestra relación sean consecuencia de la rutina y del agotamiento que generan las obligaciones del día a día. Sin embargo, existen ciertas señales que deberían ponerte alerta: tal vez vuestra relación no funcione lo bien que debería.

1. Han dejado de hacerte gracia sus bromas
Por alguna razón, nada de lo que dice te parece divertido ni demasiado inteligente. No te apetece escuchar sus problemas, y tienes la sensación de que se pasa el día protestando casi por cualquier cosa. Te avergüenzan sus comentarios a otras personas de vuestro círculo y tu rostro es incapaz de ocultarlo. Hay momentos en los que sientes que te cae mal y eso te produce un sentimiento de culpabilidad.

2. Te molesta todo lo que hace
Te has vuelto menos transigente con las torpezas que hasta hace algún tiempo te producían ternura. Observas defectos que estás seguro/a de que antes no existían. Tienes la sensación de que lo hace todo mal y lo criticas abiertamente. Cada una de sus actuaciones te pone de mal humor, y permaneces a la defensiva esperando a que cometa el siguiente fallo.

3. No te sale ser cariñoso/a
Cada vez son menos los besos, los abrazos y los gestos de cariño. Las miradas de complicidad han sido sustituidas por las de indiferencia. Le quieres, o al menos sientes un gran aprecio, pero no te surgen las ganas de transmitírselo.

Romantic date

4. Buscas permanentemente tu espacio
Disfrutas mucho más que antes de los momentos de soledad y procuras alargarlos lo máximo posible. No te apetece sentarte a ver la tele a su lado y encuentras otros quehaceres por la casa. Actividades sencillas que siempre te gustaron, como tumbarte en la cama a leer o dedicar un rato a navegar por internet, te producen un mayor placer que antes.

5. Retrasas la hora de llegada a casa
Haces tiempo en la oficina para llegar tarde a casa. Tal vez no lo hagas a propósito, muchos días ni siquiera eres consciente de ello; simplemente, te pasa. Dices que sí a cualquier plan afterwork, y buscas nuevas actividades ‘extraescolares’ para ocupar tu escaso tiempo libre. Has dejado de dar prioridad a esos momentos que compartíais a última hora del día.

6. Cualquier plan con amigos te parece mejor que uno a solas
Estás deseando que llegue el fin de semana para compartir planes con otras personas. Si llega el viernes y no te han propuesto nada, tomas la iniciativa y pruebas con todos tus grupos de amigos hasta que alguno dice que sí. Buscas menos quedadas de parejas y más en grupos grandes. Disfrutas más de unas cañas con colegas que de una cena o un cine con él/ella. Si te preguntan cuáles son tus vacaciones soñadas, tu pareja es perfectamente prescindible en ese viaje.

7. No le echas de menos
Apenas te acuerdas de tu pareja cuando no estás con ella, y cuando lo haces es porque te viene a la cabeza alguna obligación. Estás más concentrado en tu trabajo, dedicas más tiempo a tu familia y amigos y te preguntas con mayor frecuencia si les habías dejado un poco de lado.

8. No recuerdas la última vez que hicisteis el amor
Es habitual que la frecuencia de los encuentros sexuales de una pareja se reduzca con el tiempo, pero los vuestros se han espaciado tanto que no podrías decir cuándo fue la última vez que lo hicisteis. Te dices a ti mismo que no puedes retrasarlo eternamente, pero no hay un sólo día que te apetezca más que ver la televisión o ponerte a dormir.

9. Tienes miedo a pasar toda tu vida con él/ella
No estás seguro/a de que sea la persona ideal para ti. Temes el momento en que tengas que haya que dar un paso más y te imaginas a ti mismo/a escapando de la iglesia o del juzgado como tantas veces has visto en las películas. No importa si siempre soñaste con formar una familia: ahora mismo, no está en tus planes.

10. Imaginas cómo sería la vida con otras personas
Casi cualquier persona de tu entorno te parece más atractiva que tu pareja. Te preguntas en más ocasiones de las que te gustaría cómo sería tu vida sin él/ella, si la soltería te haría más feliz que tu situación actual y si, en caso de tomar la decisión, le echarías de menos. Observas en tu entorno interesantes candidatos y lamentas haber rechazado otras opciones porque tenías pareja.

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