Diez formas diferentes de masturbación masculina

Aunque masturbarse sea algo divertido y excitante, puede que alguna vez hayas caído en la monotonía. No tomarse el tiempo suficiente, el “más vale malo conocido” y no atreverse a experimentar son algunos obstáculos que pueden hacer que la experiencia sexual con uno mismo no sea todo lo intensa que podría llegar a ser.

Al contrario de lo que a veces se piensa, la masturbación no es un sustitutivo del sexo, sino que se trata de una técnica sexual en sí misma que, bien realizada, resulta muy gratificante y satisfactoria. Puedes masturbarte viendo porno, usando tu imaginación o en compañía de alguien como parte del juego sexual. Sea como sea, con estas formas de masturbación podrás marcar la diferencia en cada uno de tus momentos de sexo en solitario (o acompañado), rompiendo con la rutina y obteniendo aún más placer.

El anillo
No, no te asustes, no tienes que pedirle matrimonio a nadie mientras te masturbas. La cosa es mucho más divertida y menos comprometedora. No tendrás que gastarte dinero en la joyería… ¡ni siquiera en el sex shop! Tan solo necesitas los dedos índice y pulgar de tu mano derecha o izquierda. Forma un círculo con ellos alrededor de la base de tu pene e inicia el movimiento de abajo a arriba, llegando hasta la punta del glande. ¡El ritmo lo marcas tú!

Ordeñando
Se necesitan las dos manos para realizar esta modalidad. Colocando los dedos en forma de anillo o utilizando toda la mano, empieza desde la base del pene a deslizarla hasta el glande.  Cuando se ha llegado al final del miembro con una mano, se repite la acción con la otra. Se trata de hacer como si se estuviera ordeñando el pene… y ya sabes lo que ocurre al final de esta técnica láctea. Es aconsejable usar lubricante para que la mano se deslice mejor.

La seta
Se centra principalmente en el glande, al que se estimula frotando con la palma de una mano al ritmo de movimientos circulares. El frenillo debe tener una gran protagonismo en esta técnica, ya que es una zona erógena importante. Puede sujetarse la base del pene con la otra mano para controlar mejor los movimientos.

Del revés
Supone darle la vuelta al clásico, tal cual. Con la mano completa se coge el pene del revés, con los dedos índice y pulgar apuntando hacia abajo, de forma que puedas estimular con ellos los testículos e incluso la zona del perineo. Se trata de una técnica muy útil que permite tocar varias zonas erógenas con la misma mano que realizas la masturbación.

Satisfied man under a blanket and masturbates

Ignición: encendiendo la llama
Como si se tratara de un palo de madera con el que hacer fuego, abriendo las dos palmas de las manos se frota el tronco del pene. Es importante hacerlo de forma suave y lenta al principio, aumentando el ritmo poco a poco para no hacerse daño. Usar un poco de lubricante o gel de efecto calor puede hacer que suba aún más la temperatura.

‘Stop and go’ o parada y arranque
Tómate tu tiempo si vas a masturbarte con esta técnica, porque aquí eso es lo más importante, ¡que no tengas prisa! Con el método de ‘stop and go’ o parada y arranque retrasas la eyaculación, consiguiendo orgasmos mucho más intensos. Consiste en masturbarse y acelerar, parando justo antes de que vayas a eyacular. Después de frenar, debes esperar hasta que el pene deje de estar tan erecto para volver a iniciar el proceso. Lo ideal es repetirlo unas tres o cuatro veces antes del clímax, obteniendo así un orgasmo mucho más intenso y una eyaculación más abundante.

Escurriendo el trapo
Hay que usar las dos manos para realizar esta técnica, colocando una sobre la otra y realizando movimientos contrarios. Se trata de hacer como si estuvieras escurriendo un trapo, pero como en este caso lo que tienes entre tus manos es tu pene y es algo sensible, deberás hacer los movimientos de forma muy suave y lenta, sin apretar para no hacerte daño.

Frotando
El roce hace el cariño… y la excitación. Aquí se sustituye el contacto directo con la mano por el de objetos y o tejidos. Se puede usar una almohada para poner en práctica esta modalidad, que consiste en tumbarse desnudo sobre la misma y frotar el pene hacia arriba y hacia abajo. Lo destacado de esta técnica es que estimulas el pene con algo que no es tu mano, provocando así una sensación distinta. Tumbado desnudo sobre la almohada colocada a la altura de las ingles, puedes controlar el ritmo y simular el coito.

No olvides los testículos y el perineo
Generalmente son los grandes olvidados durante la masturbación. Sin embargo, los testículos pueden dar mucho juego al tocarlos o acariciarlos. Son una importante zona erógena masculina y, al agarrarlos y tirar ligeramente de ellos antes de eyacular, puedes notar el suave cosquilleo del recorrido del semen. Acariciar el perineo -situado entre el escroto y el ano- mientras te masturbas también puede hacer que incrementes el placer.

Estimulando el ano
Mientras te masturbas con una mano, puedes acariciar el ano con la otra e introducir un dedo poco a poco. Si lubricas la zona, la acción será mucho más suave y placentera. Puedes continuar hasta llegar a estimular el punto G masculino, situado en la próstata. Si has tenido relaciones sexuales ejerciendo el rol de pasivo, ya sabrá que el orgasmo que conseguirás será muy intenso.

No te olvides que puedes recurrir a lubricantes, aceites, geles de frío-calor, anillos vibradores, masturbadores y todo tipo de juguetes sexuales como aliados para personalizar tus masturbaciones. Ponle imaginación… ¡Quizás tu pene necesita que le eches una mano!

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