Diez consejos para reactivar la pasión

Llega un momento en toda relación que la pasión parece esfumarse. La pereza se apodera de nosotros, la rutina nos invade y relegamos el sexo sólo a los cumpleaños y otras fiestas de guardar.

¿Qué nos pasa? La pregunta es sencilla, no así la respuesta. Son muchos los factores que nos pueden convertir en seres asexuados, como si de teleñecos se tratasen. Si quieres reactivar la pasión en tu pareja y no dejar que tu cama sea sólo un sitio donde dormir, lee con atención estos consejos.

1. Habla, habla mucho
La clave para empezar a ponernos las pilas es la comunicación. Si sentimos que hay una falta de sexo en nuestra pareja, primero tendremos que hablarlo para ver que es una percepción común. A partir de ahí, la comunicación será vuestra herramienta de trabajo. Podéis poneros de acuerdo en qué clase de cosas podéis hacer para ayudaros a tener más sexo, proponer ideas y juegos, usar un lenguaje sensual para motivaros, etc. No te cortes, y habla cuánto necesites.

2. Siéntete atractivo/-a
Otra de las claves para reactivar la pasión es sentirnos atractivos y que nuestra pareja así nos perciba. Estar todo el día con el pijama puesto rascándonos el culo no resulta la imagen más alentadora. Prueba a darte una buena ducha, arreglarte un poco, ponerte algo sugerente… Cuando te sientas atractivo/-a, será más fácil demostrárselo a vuestra pareja. La clave está en creérselo.

3. Prepara el terreno
La casa puede ser nuestro gran enemigo o nuestro gran aliado según el uso que le demos. Prueba a poner unas velas, algo de incienso, una música que invite a fantasear, una luz tenue, una cena romántica o esperar a tu pareja en el sofá o en la cama desnudo/-a. Convierte vuestra casa, foco de la rutina diaria, en la casa del placer.

4. Juega con los cinco sentidos
El sexo no sólo es lo que se hace en la cama, también es lo que se le puede añadir. Para la vista, puedes hacerte con ropa interior provocativa. Para el oído, una buena lista de música que resulte erótica (eso sí, procura que no tenga letra o la acabarás cantando en tu cabeza). Para el olfato, usa una colonia que le guste, quema incienso o pon un ambientador que resulte agradable. Para el gusto, podéis jugar con la comida o con diferentes partes de vuestro cuerpo. Para el tacto, usad la piel, vuestra gran aliada. Acariciad cada parte de vuestro cuerpo, jugando con diferentes sensaciones.

Girls lesbians kissing under the heavy rain.

5. ¡Imaginación al poder!
Saca a relucir todas esas ideas que te rondan por la cabeza, cosas que te gustaría probar y que no te has atrevido hasta ahora. Ponedlas en común y, si alguna os motiva, ¡adelante!

6. ¡Hazte explorador/-a! El sexo son algo más que genitales
En muchas ocasiones, caemos en la rutina por el mero hecho de que hacemos siempre lo mismo. Tendemos a centrarnos en los genitales y, sin embargo, nos olvidamos del poder sexual que tiene el resto del cuerpo. Acaricia cada milímetro de su cuerpo, disfruta de las sensaciones nuevas y no llegues a tocar los genitales hasta que no esté rabiando de placer. Verás cómo recuperáis las ganas.

7. Las fantasías: explora un nuevo mundo
Todos tenemos alguna fantasía que no hemos realizado. Algunas pueden contarse, otras no, eso lo decides tú. Hay un juego muy divertido para hacer con tu pareja: introducid en un bote varios papelitos con diferentes fantasías que tengáis. Cuando os apetezca, sacáis uno de los papeles, ¡y a disfrutar!

8. Actividades en pareja para estimularnos
Ver películas eróticas o pornográficas (si os gustan a ambos/-as), ir a una tienda erótica, probar los huevos vibradores fuera de casa, hablar de sexo por teléfono o por mensajes a lo largo del día… Son cosas que os irán calentando y llegaréis a casa con ganas de marcha (eso si llegáis a casa y no os lo acabáis montando en algún otro sitio).

9. Dedícale tiempo
Al sexo hay que dedicarle un tiempo, no puede ser siempre un “aquí te pillo, aquí te mato”. Si os cuesta sacar un momento, dedicadle cierto tiempo semanal a la pareja. Reservad uno o varios días para vosotros/-as, realizad alguna actividad descrita anteriormente o alguna otra que os guste, y disfrutad del tiempo en pareja.

10. Ensayo y error
Finalmente, se trata de ir probando cosas. Si algo funciona, podéis incluirlo a vuestro repertorio para repetirlo en un futuro. Y si no funciona, pues siempre podéis reíros mucho de la situación con una risa cómplice (no reírnos del otro), aprender de lo que no nos ha gustado, y mejorarlo la próxima vez.

¿A qué esperas para reactivar tu pasión?

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