¿Debería decirle a mi pareja cuántos amantes he tenido?

Cualquier psicólogo o terapeuta de pareja te diría que siempre que no te acuestes con otra persona mientras estás saliendo con alguien, lo que hiciste en tu pasado es cosa tuya y de tu conciencia. De hecho es lo mismo que te diría tu amiga, tu compañero de trabajo e incluso tu madre si le preguntaras, así que no vamos a tirar de especialista para este artículo. Está claro que la honestidad es la clave para una relación saludable, pero, ¿cuánta información es demasiada?

Vayamos punto por punto. Lo que está claro es que cada vez que un hombre tiene sexo con una mujer, una mujer tiene sexo con un hombre. Así que o de repente un ovni ha devuelto a la Tierra a todos los abducidos y ha desequilibrado el orden mundial o aquí alguien está haciendo trampas con los números. Esta realidad también desmonta el estereotipo sexista de “los hombres son promiscuos / las mujeres son castas”, pues las oportunidades son las mismas para ambos. A partir de aquí, ¿sigues creyendo que es necesario contarle a tu pareja cuántos amantes tuviste antes que él o ella?

Preguntas de más

Mira no, no es asunto suyo con cuánta gente has dormido antes de que él o ella apareciera en tu vida. Es el clásico “no preguntes si no quieres saber la respuesta”. Pongamos más ejemplos en esta línea: desde la aparentemente ‘ingenua’ cuestión de “¿estás saliendo con alguien más ahora mismo?” a la directa y a la yugular “¿alguna vez has tenido una orgía con seis enanos polinesios drogados?”, tienes que saber que te estás metiendo en una cueva de la que es muy probable que luego no sepas salir. Tanto si eres quien pregunta como si eres quien contesta. Si dices que sí, tendrás que dar un montón de explicaciones y, francamente, no quieres dar un montón explicaciones. Y si dices que no, pensará que el que calla otorga. Luego tú que preguntas, ¿por qué no disfrutas del aquí y ahora con esa persona? Y tú que respondes, calladito estás más guapo.

Para reaccionar en consecuencia hay que tener en cuenta cuáles son los motivos del que pregunta. ¿Me está preguntando esto por miedo, por posesividad, por intrusión… o por algo más? Muchas veces tan sólo es una cuestión de curiosidad mezclada con la inseguridad de sentirse inexperto. En estos casos, un simple “prefiero no llevar la cuenta” pondrá fin a las pesquisas de tu Sherlock Holmes particular. El humor es siempre el mejor truco, y hay momentos en los que incluso el sarcasmo puede ayudar a poner punto y final a tan incómoda situación: “¿Qué número te gustaría? Podemos hacer una media entre mojigata y puta/gigoló para descubrirlo”. En las mejores situaciones, esto puede conducir a una conversación madura e iluminadora. Si el inquisidor persiste responde con la verdad: “Esta pregunta me hace sentir incómoda/o. No suelo decirlo, ayúdame a entender por qué es importante para ti saberlo”.

¿Qué es más promiscuo?

No obstante, todo esto de los números depende de la persona, o más bien de su momento vital. Alguien soltero que nunca ha salido con nadie más de un año y que tiene una pareja cada seis meses puede haber tenido fácilmente 30 relaciones sexuales en toda su vida ‘útil’. Y alguien que sale de una relación exclusiva de diez años puede llegar al mismo número en un año. ¿Qué es más promiscuo, acostarse con 15 personas en un año después de un divorcio o con 30 personas en toda tu vida? La respuesta depende de la moral de cada uno, pero aún así, no eres nadie para juzgar.

No tienes obligación de revelar tu número pero aún así, si tu pareja insiste, siempre puedes contestarle con una mentira piadosa que no te comprometa. Piensa que en realidad no es asunto suyo y si no quieres, no tienes que decirle la verdad. Aquí podría establecerse un de límite contra la sobreinformación en la pareja. Sinceridad vs. sincericidio, tú eliges. Otra cosa es que quieras enterarte de sus encuentros sexuales pasados por otros motivos, como la salud. En tal caso, prueba a preguntarle directamente si tiene alguna ETS. Esta es una cuestión puntual y específica para la que es esencial contar con una información honesta y completa. Todo en su justa medida, eso sí. Que aunque las probabilidades de tener una enfermedad venérea ciertamente aumentan si se tienen múltiples parejas sexuales, saber si ha usado condón es más importante que conocer con cuánta gente se ha acostado.

Los números en materia de relaciones no importan, a veces engañan, y las preguntas sobre números sólo generan más preguntas y más inseguridad. Lo único que necesitas saber sobre su pasado sexual es si está libre de enfermedades. Si lo está, mejor juzgar a la otra persona por sus méritos, sus esfuerzos y por cómo te trata.

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