¿De verdad existe el orgasmo de clítoris y de punto G?

Lo has leído en multitud de artículos: que si esta chica es más de orgasmos de clítoris, que si la otra se estimula de tal forma tiene orgasmos de punto G…. pero, ¿de verdad existen distintos tipos de orgasmos? Acudimos a la sexóloga María Esclapez para conocer su opinión sobre el tema y oh, sorpresa: desde su punto de vista, no.

“No existen distintos tipos de orgasmos. Orgasmo como tal, con todas las sustancias que se segregan durante el proceso, sólo hay uno. Éste puede ser más intenso o menos, más largo o más corto, dependiendo de la estimulación, del cuerpo en sí mismo y de la historia personal. Que la estimulación sea una de las variables que determinan la intensidad y duración del orgasmo no implica una diferenciación entre tipos de orgasmos. Como mucho podemos hablar de sendas orgásmicas o caminos placenteros, pero no de tipos”, explica.

Por esta misma razón, la experta considera erróneo decir que haya mujeres clitorianas y féminas vaginales: “Por la misma regla de tres, las mujeres que sienten placer mediante la estimulación de los pechos habría que llamarlas “pechoniles”. ¿No?”, continúa. E insiste: “Si tuviéramos que clasificar los orgasmos, habría una cantidad e tipos o clases equivalente a las personas que los experimentan”.

hand grasping on bed sheet

¿De dónde viene entonces tanta literatura sobre si hay mujeres clitorianas o vaginales? “Viene porque hay mujeres que experimentan orgasmos con la estimulación del clítoris y con la estimulación de la zona G, respectivamente. Pero repito, no por sentir más placer de una u otra forma hay que encasillarse y limitarse a eso”, añade.

La sexóloga Silvia Carpallo, colaboradora habitual de El Sextante, comparte el mismo punto de vista: “El orgasmo es uno, lo que cambian son los caminos para alcanzarlo. Realmente la expresión física del mismo, es decir,  las descargas musculares rítmicas a nivel genital y perineanal, no varían si el orgasmo lo hemos alcanzado solas o acompañadas, por estimulación vaginal, el clítoris, de los pechos o durmiendo sin que nadie nos haya tocado nada. Lo que sí que puede cambiar es la forma en la que se vive ese orgasmo”, explica.

Y añade: “Yo siempre digo que el orgasmo de una persona nunca es el mismo, porque sí, la explicación fisiológica puede ser la misma, pero lo que tú sientes o cómo lo sientes, puede cambiar incluso haciendo exactamente lo mismo, con la misma pareja, según nuestro estado emocional de ese día. Además, el orgasmo evoluciona, como lo hace nuestra sexualidad. Somos capaces de entrenarlo y eso precisamente pasa por buscar diferentes modos de alcanzarlo. Que además son todo ventajas. Esto es como conducir, si por algún motivo nos han cortado el que es nuestro camino de vuelta a casa, no nos dará un ataque de pánico si sabemos otra forma de llegar a nuestro destino. Con el orgasmo sucede exactamente lo mismo”.

Así que ya sabes, entrena y que tengas grandes orgasmos, a través del camino que sean.

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